CloudHQ invertirá 4,800 millones de dólares en un campus de seis centros de datos en Querétaro, generando 8,000 empleos y catapultando a México a la economía digital.
México dio un paso estratégico hacia la economía digital global. La empresa estadounidense CloudHQ, uno de los mayores desarrolladores de centros de datos del mundo, anunció una inversión récord de 4,800 millones de dólares para construir un mega campus con seis instalaciones en Querétaro, proyecto que redefinirá el mapa tecnológico del país y su capacidad de atraer inversiones de alto valor.
El anuncio lo hizo el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, en la conferencia matutina, al destacar que se trata de “un salto en la infraestructura digital del país” y un eje clave en la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum para posicionar a México como un jugador relevante en la economía de la inteligencia artificial (IA). “Prácticamente todos los servicios de nuestra vida cotidiana dependen ya de los centros de datos: desde las aplicaciones móviles, los vuelos de avión, los electrodomésticos conectados, hasta los sistemas de inteligencia artificial”, subrayó.
De acuerdo con el plan presentado, la obra generará 7,200 empleos temporales durante la etapa de construcción y alrededor de 900 puestos permanentes altamente calificados cuando el campus entre en operación en 2027. Para Ebrard, esto no es solo una inversión, sino una “apuesta de futuro” para que México no se quede fuera de la revolución digital que definirá las próximas décadas.
Con 23 campus y más de 17,000 millones de dólares invertidos en infraestructura digital en todo el mundo, CloudHQ ve en México una plaza estratégica por su ubicación y potencial de talento. Keith Harney, director de Operaciones de la compañía, señaló que este será “uno de los proyectos más grandes de la región” y que contará con 900 megavatios de capacidad eléctrica, en colaboración con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
El campus no solo será masivo en capacidad, sino también innovador en sostenibilidad. La empresa anunció que prescindirá de sistemas de enfriamiento basados en agua, adoptando estándares internacionales de eficiencia energética para reducir su huella ambiental. “Es un compromiso explícito con la sostenibilidad”, dijo Harney.
Querétaro se ha consolidado como hub tecnológico y logístico. Su ubicación entre el Bajío y el norte del país lo convierte en un punto estratégico para servicios que requieren baja latencia y proximidad a Estados Unidos. Con esta inversión, el estado podría convertirse en el “Silicon Valley” mexicano de los centros de datos, atrayendo también a proveedores de tecnología, construcción, climatización, ciberseguridad y automatización industrial.
El proyecto además incluye un componente educativo. Ebrard adelantó que el Gobierno, junto con la Secretaría de Educación Pública (SEP), trabaja en programas de formación en ciberseguridad, programación y gestión de datos para preparar a jóvenes mexicanos en las habilidades que demandará la nueva infraestructura digital.
Para el sector industrial, este anuncio es un cambio de paradigma. No se trata solo de más infraestructura tecnológica, sino de una demanda creciente de proveedores industriales: construcción, acero, equipos eléctricos, sistemas de enfriamiento, logística especializada. Esto representa oportunidades para empresas nacionales y extranjeras que deseen insertarse en las cadenas de valor de un sector en expansión.
México se encuentra en la antesala de una nueva etapa. Con inversiones como la de CloudHQ, el país no solo busca ser “fábrica del nearshoring”, sino también “nube del hemisferio”, procesando y almacenando datos críticos para la economía digital global. Querétaro será el epicentro de esta transformación.





