SENER abrió la VUPE para 34 proyectos renovables priorizados. El registro va del 20 al 24 de octubre y los permisos se notificarán el 11–12 de diciembre.
El Gobierno federal abrió hoy la Ventanilla Única de Proyectos Estratégicos del Sector Energético (VUPE) para que empresas privadas manifiesten interés y soliciten estudios de interconexión de 34 centrales eléctricas consideradas “prioritarias” en la planeación vinculante. El periodo de registro inicia del 20 al 24 de octubre; la evaluación técnica y la aprobación final por parte del Comité Técnico de la Comisión Nacional de Energía (CNE) están calendarizadas para el 10 de diciembre, con publicación de resultados el 11 y notificación de permisos el 11–12 de diciembre. Es la primera ruta expedita para capacidad privada tras la reforma eléctrica de 2024–2025.
De acuerdo con la convocatoria publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la VUPE concentrará todas las etapas: manifestación de interés, solicitud y entrega de estudios del CENACE, aceptación de obras de refuerzo e interconexión, y seguimiento hasta la entrada en operación comercial. Esto busca ordenar trámites, priorizar proyectos alineados a la planeación y garantizar trazabilidad y certeza para inversionistas.
La lista prioritaria suma 34 proyectos renovables distribuidos en 20 estados: 23 fotovoltaicos y 11 eólicos, con inicio de operación entre 2027 y 2030 y 5,970 MW de capacidad agregada. Además, el gobierno espera que el CENACE determine el porcentaje de almacenamiento aplicable a centrales intermitentes para fortalecer la confiabilidad del sistema, un guiño al crecimiento de baterías en la red.
El calendario técnico-financiero es exigente. Primero, el CENACE deberá entregar resultados de estudios —impacto e instalaciones— a más tardar el 26 de noviembre, con el detalle de obras de refuerzo y su costo. Luego, cada empresa deberá aceptar por VUPE esas obras a más tardar el 4 de diciembre; sin esa aceptación, el trámite se tiene por desistido. Con ello, la Unidad de Electricidad de la CNE llevará al Grupo de Análisis Técnico la integración final del 5 al 9 de diciembre, y el Comité Técnico resolverá el 10 de diciembre.
En lo económico, los interesados tendrán que cubrir los estudios de interconexión del CENACE. Dependiendo de la tecnología y la capacidad, las tarifas de estudios varían; referentes recientes sitúan rangos desde $142,729 hasta $4.1 millones de pesos. Además de esos estudios, los solicitantes deberán asumir los costos de obras de refuerzo que resulten de los análisis, prorrateados cuando sean comunes a varios proyectos. Este punto obliga a hacer modelaciones financieras más finas sobre CAPEX total y cronograma de construcción.
Para el sector, el proceso representa una señal de apertura acotada: la CNE ordenará la asignación por región, subestación y nivel de tensión con base en la “Capacidad Requerida” del Anexo Técnico, para evitar cuellos de botella y sobrerregistro. A cambio, las empresas ganan certidumbre sobre fechas, criterios y términos de su permiso, incluidos hitos como la prueba de financiamiento en seis meses y las garantías ante CENACE por obras de refuerzo.
En síntesis: hay ventana corta, reglas claras y metas ambiciosas. La clave competitiva será presentar proyectos maduros, con predesarrollo social y ambiental avanzado y una arquitectura financiera capaz de absorber obras de refuerzo y —donde aplique— sistemas de almacenamiento. Quien llegue a diciembre con expediente sólido, podrá romper la sequía de permisos privados y entrar en una nueva etapa del mix eléctrico mexicano.





