El Brent y el WTI caen por más oferta de OPEP+ y reanudación kurda. ¿Se traslada a la bomba? Depende del IEPS vigente y de la logística local.
El arranque de semana llegó con resbalón en los crudos de referencia. Brent noviembre cedió alrededor de 0.8% hasta ~67.4 dólares y WTI retrocedió a ~62.9 dólares, arrastrados por la expectativa de más oferta de OPEP+ y la reanudación de exportaciones desde el Kurdistán iraquí vía Turquía tras más de dos años de cierre. El descenso profundizó la caída del lunes, cuando ambos marcadores registraron su peor sesión desde el 1 de agosto.
Detrás del movimiento hay dos motores. El primero: OPEP+ se encamina a aprobar un incremento de producción (al menos 137 mil barriles diarios), un mensaje que el mercado lee como más barriles en un entorno de demanda tibia. El segundo: la vuelta de crudo kurdo añade presión a la percepción de superávit. Aun así, un sondeo de Reuters sugiere que el promedio anual del Brent se mantendría cerca de 67.6 dólares en 2025: no se prevé un desplome sostenido, pero sí un rango acotado por la combinación de oferta creciente y riesgos temporales en Rusia.
La pregunta que más importa a tu lector es directa: ¿bajará la gasolina en México esta semana? La respuesta corta: no necesariamente y no de inmediato. En México, la trasmisión del precio del crudo al precio en la bomba pasa por varias compuertas:
- Referencias internacionales de gasolina/diésel (no solo el Brent/WTI).
- Tipo de cambio peso–dólar.
- Impuesto IEPS y, cuando existe, estímulo (subsidio) semanal.
- Logística y competencia en cada región.
En el periodo del 27 de septiembre al 3 de octubre, la Secretaría de Hacienda dejó sin estímulo a los combustibles y aplica la cuota completa del IEPS: Magna $6.4555/L, Premium $5.4513/L y Diésel $7.0946/L, según el acuerdo oficial. Con estímulo cero, cualquier baja de referencias internacionales queda amortiguada por el peso del impuesto fijo por litro.
¿Qué sí podría moverse? Si la caída del Brent persiste y se refleja en los cracks de gasolina/diésel de la Costa del Golfo de EE. UU., los costos de reposición para mayoristas bajan y, con algo de rezago, hay margen para ajustes a la baja en estaciones competitivas. Pero eso compite contra otros factores: tipo de cambio, inventarios ya comprados (a precios previos) y costos logísticos (transporte, almacenamiento, seguridad). Por eso, no esperes que el precio al público caiga en sincronía con el Brent: el diagrama de transmisión tarda y depende del mix local.
Un matiz adicional: las previsiones no apuntan a un descalabro. La encuesta de Reuters ve a 2025 con precios contenidos, sí, pero estables; y recuerda que Rusia mantiene restricciones a exportaciones de diésel y gasolina por daños a refinerías, lo que puede estrechar el mercado de productos y frenar bajas abruptas en la bomba.
Para el consumidor y las flotas, tres consejos prácticos:
- Compara por zona (las apps oficiales y el “Quién es Quién” de PROFECO son aliados).
- Observa el viernes: Hacienda publica cada semana el nuevo acuerdo del IEPS; si decide reactivar estímulos, la baja puede acelerarse.
- Planea cargas grandes tras confirmar precio y estímulo vigentes; evita suposiciones basadas solo en el Brent del día.
En suma: sí, el petróleo más barato ayuda; no, no garantiza inmediatamente gasolina barata en tu colonia. Esta semana, con IEPS pleno, el alivio —si llega— será gradual y regional.





