Pemex asegura que el suministro de gasolina se ha normalizado tras fallas logísticas. Las pipas de Sedena serán transferidas para reforzar la distribución.
Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que el suministro de gasolinas en el país ha sido regularizado al 100%, luego de incidentes de distribución registrados la semana pasada en entidades como Nuevo León, Chiapas y el Valle de México. La empresa estatal atribuyó los problemas a ajustes en mantenimientos y aseguró que se aplicaron acciones correctivas inmediatas, incluyendo la incorporación de unidades adicionales de reparto.
A través de un comunicado emitido el domingo, Pemex enfatizó que el suministro de combustibles no está en riesgo. Indicó que mantiene un monitoreo permanente para garantizar la continuidad en la distribución, y destacó un aumento del 47% en la producción nacional de gasolinas, diésel y turbosina en lo que va del año, al pasar de 466,000 a 685,000 barriles diarios.
Sin embargo, las denuncias en redes sociales continuaron, particularmente en 22 municipios de Chiapas, donde se reportó la venta limitada de gasolina Magna a 20 litros por cliente. Esta situación ha generado inquietud entre los consumidores, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que no se trata de una escasez de producto, sino de un problema de transporte.
Como parte de la solución, Sheinbaum anunció que las 671 pipas adquiridas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en 2019 para combatir el robo de combustibles serán transferidas a Pemex. Estas unidades, adquiridas durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, estaban destinadas a reforzar el transporte terrestre tras el cierre de poliductos.
La jefa del Ejecutivo también reconoció que existen conflictos contractuales con transportistas privados encargados de la distribución. Aseguró que estos problemas están siendo resueltos con la intervención directa de la Secretaría de Energía.
Onexpo, organismo del sector gasolinero, también confirmó retrasos en la entrega de combustibles, aunque descartó un desabasto, ya que el producto sí está disponible en las terminales de almacenamiento.
El episodio pone en evidencia la fragilidad del sistema logístico de distribución de combustibles en México, particularmente cuando surgen fallas simultáneas en mantenimiento de unidades y en los contratos con transportistas. Pemex y el gobierno federal han prometido medidas inmediatas para evitar futuras interrupciones, reafirmando su compromiso con la estabilidad del abasto energético nacional.








