Debido a las altas tarifas eléctricas durante 2025, la energía solar se ha convertido en una alternativa clave para que miles de pequeñas y medianas empresas reduzcan sus gastos operativos
El recibo de luz se ha convertido en un problema silencioso que afecta a miles de PyMEs cada mes; pues la electricidad no significa un gasto más, sino una carga que en temporadas altas que puede representar entre el 40 y el 60 % de los costos operativos de los pequeños negocios. En medio de la inflación, la volatilidad energética y el rezago en infraestructura, el acceso a energía confiable y asequible se ha vuelto una barrera para la competitividad.
A través de un comunicado de Solfium, empresa México–canadiense que integra tecnologías avanzadas para desarrollar soluciones de energía solar distribuida, orientadas a la eficiencia, sostenibilidad y gestión inteligente de la energía, se dio a conocer que las tarifas eléctricas durante 2025 conllevan un aumento significativo que impacta en la operación de empresas que requieren un suministro energético confiable para mantenerse competitivas en un entorno de creciente demanda en diversos servicios.
Ante el alto costo de la electricidad, la autogeneración de energía se ha convertido en una alternativa clave para que miles de pequeñas y medianas empresas reduzcan sus gastos operativos.
En este sentido destaca que mientras muchas empresas apenas sobreviven, otras están encontrando una salida que se extiende rápidamente en los techos de las industrias y otros comercios. La energía solar distribuida ha pasado de ser una alternativa costosa a una solución concreta para quienes no pueden seguir dependiendo de las tarifas tradicionales.
Según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA) lo confirma mencionan que entre 2010 y 2020, el costo de generar electricidad con tecnología solar fue 85 % más barato, ubicándose por debajo del costo promedio de combustibles fósiles. Y aunque esta revolución tecnológica parecía reservada para grandes corporativos, actualmente ya está al alcance de empresas pequeñas.
“La mayoría de las PyMEs no necesita que le vendan equipos, sino soluciones integrales que realmente funcionen”, explica Andrés Friedman, CEO de Solfium.
“Nuestro objetivo es que cada empresa tenga acceso a una experiencia energética completa, diseñada para reducir la incertidumbre, mejorar su operación y hacerla más competitiva”, agregó.
Se reconoce que la transición hacia fuentes limpias no es sólo una medida de ahorro, sino una estrategia de competitividad, ya que las empresas que han adoptado energía solar han reportado no solo menores costos operativos, sino también ventajas reputacionales al alinearse con prácticas ESG, una estrategia que impulsa la atracción de inversionistas y la llegada a nuevos mercados.
Podemos ejemplificar lo anterior con un estudio de Aguascalientes publicado por Energy Economics donde se muestra cómo la instalación de sistemas solares en PyMEs del sector comercial y de servicios no sólo reduce sus costos, sino que aumenta su estabilidad financiera. Las empresas que decidieron generar su propia electricidad desde 2020 reportan retornos de inversión entre tres y cinco años. Pero no es sólo una cuestión de números: adoptar energía solar ha cambiado su forma de planificar, de invertir y de proyectarse frente a clientes e inversionistas.
Actualmente, las PyMEs pueden gestionar todo el proceso de adopción de energía solar, desde la cotización, dimensión, contratación y monitoreo, a través de plataformas digitales integradas. Esta innovación reduce tiempos y simplifica procesos que antes requerían semanas, ahora accesibles en cuestión de días con información en tiempo real sobre generación y consumo.
La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) informa que la capacidad mundial de energía renovable creció un 15.1% en 2024, impulsada ampliamente por la energía solar, dado que más de tres cuartas partes de la expansión de la capacidad se debió a esta fuente, que aumentó un 32.2% y alcanzó los 1.865 GW.
Mientras que en México, esta tendencia se refleja en las estimaciones de capacidad instalada para el mercado solar fotovoltaico, según datos de Mordor Intelligence para 2024 se proyectó un alcance de 10,67 GW, con una proyección de crecimiento del 8,91% anual para llegar a 16,35 GW en 2029.
Esta tendencia demuestra que la implementación de sistemas inteligentes de energía solar distribuida se perfila como una herramienta fundamental para que las PyMEs mexicanas enfrenten los retos económicos y atiendan los criterios ESG necesarios para cumplir con los estándares globales que les aseguren viabilidad y oportunidades de desarrollo para competir en mercados internacionales.
“Nuestro enfoque no está en vender paneles solares, sino en entregar sistemas inteligentes que integran tecnología, soporte y ahorro desde el primer día, considerando la energía solar como una inversión estratégica y ambiental”, añade el directivo de Solfium.
“En tiempos donde el aumento de tarifas parece inevitable, el acceso a sistemas de generación distribuida puede convertirse en una herramienta de resiliencia empresarial. El uso de energía solar fotovoltaica tiene el potencial de facilitar la transición a la energía renovable y contribuir a mitigar el cambio climático; pero también, más allá del ahorro, es una forma concreta de recuperar el control de uno de los insumos más importantes para cualquier negocio: la energía”, finaliza el comunicado.








