El Gobierno de Veracruz informó que en lo que resta de agosto arribarán 56 autobuses híbridos del fabricante Yutong, mientras que el resto llegará en septiembre
La Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García anunció la próxima llegada de los primeros autobuses híbridos (diésel y electricidad) Ulúa, los cuales se unirán a la red de transporte público en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río.
En conferencia de prensa, la mandataria informó que este mes arribará la primera mitad de un total de 102 unidades del fabricante Yutong Bus, mientras que el resto llegará en septiembre.
“Estarán en Xalapa y Coatzacoalcos, que es donde tenemos mayor movilidad urbana (…) Esto fue muy rápido, en Campeche se llevó un año y medio para posicionar estos vehículos”, declaró Nahle.
La primera flotilla con 56 unidades llegará primero al puerto de Lázaro Cárdenas y posteriormente serán trasladadas al puerto de Veracruz para su distribución.
Una vez en Veracruz, se iniciará el diálogo con los concesionarios locales para implementar la estrategia en Xalapa y Coatzacoalcos, beneficiando a miles de usuarios con un transporte más eficiente, cómodo y sostenible.
Recordemos que para que estas acciones se llevarán a cabo, a finales de julio, el secretario de Desarrollo Económico y Portuario, Ernesto Pérez Astorga, y el secretario técnico del Fideicomiso para la Modernización del Transporte Público, Enrique Santos Mendoza, viajaron a la planta de Yutong Bus en China para la recepción técnica y supervisión del embarque de los vehículos, cumpliendo con lo estipulado en el contrato entre la empresa y la entidad.
Acerca de los nuevos vehículos
El sistema híbrido DMT de los autobuses de Yutong adopta de forma innovadora un diseño sin caja de cambios. Mediante la integración de generadores y motores eléctricos de alta eficiencia y alta potencia en disposición coaxial, reduce significativamente la tasa de fallos mecánicos, lo que proporciona mayor fiabilidad en condiciones de tráfico urbano complejas como trayectos cortos a baja velocidad, arranques con carga completa y paradas y arranques frecuentes.
En comparación con autobuses diésel del mismo nivel, este modelo reduce el consumo real de combustible en un 30%-50% durante la operación. Al mismo tiempo, ofrece modos de conducción flexibles que se adaptan completamente a diversas demandas viales, creando una experiencia de viaje más cómoda y baja en carbono para los pasajeros.









