El Plan 2025-2035 de Pemex no aclara si cubrirá adeudos anteriores con proveedores. El esquema de factoraje deja interrogantes sobre su alcance real.
La presentación del Plan Estratégico 2025-2035 de Petróleos Mexicanos (Pemex) dejó más preguntas que respuestas en lo referente a uno de los temas más urgentes para el sector energético: el pago de los adeudos pendientes con proveedores.
Aunque el documento oficial proyecta una reestructura financiera que incluye una reducción del 25% en la deuda total de la empresa y nuevos mecanismos para atraer inversión privada, no se especificaron mecanismos ni fechas claras para saldar los compromisos ya acumulados con contratistas, lo que ha generado preocupación en el sector.
Uno de los pocos instrumentos mencionados fue un esquema de factoraje respaldado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con apoyo financiero de Banobras, Nafin y Bancomext, así como de la banca comercial. El fondo potencial asciende a 250,000 millones de pesos (aproximadamente 12,500 millones de dólares) y operará previa revisión de un comité técnico. Sin embargo, se indica que aplicará a proyectos y servicios prestados en 2025, lo que deja fuera a miles de millones en facturas previas.
El factoraje, por tanto, no garantiza el pago de pasivos acumulados, lo cual ha encendido alertas entre las empresas proveedoras.
Amespac: “falta un pronunciamiento claro”
Para Rafael Espino, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac), el plan tiene elementos positivos pero carece de definiciones claras sobre el tema más sensible: la deuda acumulada con proveedores.
“Es bueno porque ya dijeron que terminando este gobierno, cuando tengas una factura te van a pagar en dos meses y que todas las deudas las van a pagar en lo sucesivo conforme a estándares internacionales”, declaró Espino en entrevista con EL CEO.
No obstante, criticó que no hubo un pronunciamiento explícito por parte de ninguna autoridad sobre cómo y cuándo se liquidarán los adeudos anteriores, lo que ha generado desencanto y frustración entre los agremiados de la asociación.
Tan solo en 2024, las 50 empresas afiliadas a Amespac —de las cuales 17 son multinacionales— acumulan más de 51,000 millones de pesos en servicios prestados y no facturados. De continuar la misma tendencia, la cifra podría escalar hasta 65,000 millones de pesos con lo correspondiente a 2025.
Espino estima que este monto representa entre 12 y 15% del total de los adeudos de Pemex, y lamenta que, a pesar de ello, “no nos han recibido, no hemos podido hablar con nadie”.
Durante un evento reciente en el Senado de la República, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, admitió que el tema de pagos a proveedores aún se encuentra “en proceso”. Aunque se están revisando los compromisos de 2025, no hay certeza sobre lo que ocurrirá con las deudas heredadas de 2024 y años anteriores.
Este vacío en la estrategia financiera representa un riesgo reputacional y operativo para Pemex, pues muchos proveedores han advertido que no podrán continuar prestando servicios si no se saldan los adeudos, lo que podría afectar la ejecución de proyectos clave para la producción de petróleo y gas.
Mientras tanto, el sector energético permanece atento y expectante, esperando que las autoridades definan una hoja de ruta clara y transparente para resolver el rezago histórico de pagos.









