El Gobierno de México emitió un bono por 12,000 millones de dólares a través de Eagle Funding LuxCo para mejorar la liquidez y perfil financiero de Pemex.
El Gobierno de México emitió un bono internacional por 12,000 millones de dólares mediante el vehículo financiero Eagle Funding LuxCo, con el objetivo de respaldar la posición financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex). Esta colocación, inicialmente proyectada en 10 mil millones de dólares, fue ampliada debido a la alta demanda en los mercados.
La operación está siendo gestionada por JP Morgan, Bank of America y Citibank, y representa uno de los esfuerzos más grandes del gobierno en 2025 para brindar soporte a la petrolera más endeudada del mundo. La emisión está estructurada como Notas Precapitalizadas (P-Caps), un instrumento financiero sofisticado utilizado normalmente por aseguradoras para contar con liquidez inmediata sin reflejar deuda directa en el balance.
El esquema de P-Caps consiste en la creación de un fideicomiso que coloca deuda en mercados internacionales y con esos recursos compra bonos del Tesoro de Estados Unidos. Posteriormente, Pemex puede ejercer una opción de recompra y convertir esos instrumentos en deuda sénior cuando los necesite, otorgando flexibilidad financiera y mejorando su capacidad de maniobra sin comprometerse de inmediato.
Según Bloomberg, los bonos vencerán en 2030 y pagarán 170 puntos base sobre los bonos del Tesoro estadounidense, reflejando condiciones favorables dadas las circunstancias financieras de Pemex.
El director corporativo de Finanzas de Pemex, Juan Carlos Carpio, destacó que esta operación busca reforzar la liquidez, optimizar el perfil de vencimientos y reducir el costo financiero de la deuda. Además, la calificadora Fitch Ratings colocó en observación positiva la nota crediticia de Pemex, reconociendo que la operación demuestra la intención del gobierno de sostener a la empresa estatal.
Actualmente, Pemex tiene más de 100 mil millones de dólares en deuda, enfrenta vencimientos por 6,700 millones en 2025 y 19 mil millones en 2026, además de arrastrar adeudos con proveedores por más de 20 mil millones de dólares.
Con esta emisión, el gobierno refuerza su respaldo financiero a Pemex, aunque expertos advierten que sin reformas estructurales de fondo, estos apoyos seguirán siendo paliativos que posponen una reestructuración necesaria.








