En agosto de 2019, Baker Hughes firmó un contrato con Pemex por 85 millones de dólares para ser proveedora de servicios en proyectos tanto en exploración como en explotación de petrolíferos, y es una de las más afectadas por la deuda de la petrolera mexicana
A finales de Abril, se dio a conocer que Petróleos Mexicanos (Pemex), la petrolera más endeudada del mundo, cerró el año 2024 con una deuda de 97 mil 600 millones de dólares, lo que agrava su relación con sus socios internacionales, entre ellos, la empresa global de tecnología energética, Baker Hughes.
Recordemos que en agosto de 2019, Baker Hughes firmó un contrato con Pemex por 85 millones de dólares para ser proveedora de servicios en proyectos tanto en exploración como en explotación de petrolíferos.
Sin embargo, la empresa estadounidense declaró una caída del 11% en ingresos internacionales en 2024, relacionada directamente con la suspensión de contrataciones por parte de Pemex. El número de plataformas activas cayó un 52% secuencialmente y 72% respecto a su pico en 2023.
En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer a través de su cuenta de X, que recibió en Palacio Nacional a Lorenzo Simonelli, presidente y director ejecutivo de Baker Hughes.
“Hay confianza en nuestro país”, declaró la mandataria resaltando que la compañía tiene diversos proyectos de inversión en México y Estados Unidos.
Aún no se han dado detalles de la razón por la que el directivo de Baker Hughes haya venido a México, pero no se puede negar la controversia que hay a su alrededor, como el hecho de que en 2019, José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente AMLO, vivió en una casa en Texas, presuntamente propiedad de Keith Schilling, quien en ese momento era un alto ejecutivo en Baker Hughes.








