Según la CAMIMEX, Durango recibió inversiones de empresas como Silver Dollar Resources, Golden Minerals, Alamos Gold y Heliostar Metals para actividades mineras en 2024
De acuerdo al Informe Anual 2025 de la Cámara Minera de México (CAMIMEX) se dio a conocer que en 2024, la economía minera de Durango creció un 6.13%, cifra que supera el promedio nacional del 1.4%.
El estado se reportó entre los cinco principales productores mineros del país y se posiciona como el tercer lugar nacional en número de proyectos activos, con un total de 59 operaciones registradas, sólo por debajo de Sonora (con 126) y Chihuahua (con 67).
Hay que tomar en cuenta que Sonora se posiciona como el principal productor de oro en México, con minas como La Herradura, mientras que Zacatecas destaca por la mina Peñasquito, una de las más grandes del país, y por su producción de oro.
Además, el promedio de las actividades económico estatales en la industria minera de Durango superó al de otros estados con fuerte vocación en el sector como Chihuahua (1.07%) y Guerrero (0.84%).
Durante 2024, Durango fue también uno de los principales destinos de inversión extranjera en minería, ya que empresas como Silver Dollar Resources, Golden Minerals, Alamos Gold y Heliostar Metals realizaron adquisiciones estratégicas en distintas regiones de la entidad, fortaleciendo la cadena de valor, la generación de empleo y el desarrollo en zonas rurales.
¿Cómo está la minería a nivel global?
El informe de la CAMIMEX dio a conocer que la industria minera mundial registró un decremento de 0.9% en 2024, con cifras negativas tanto en la producción de minerales metálicos (-0.9%) como de no metálicos (-2.0%), lo que refleja las dificultades del consumo productivo, particularmente por el moderado crecimiento en China.
Hay que tomar en cuenta que la producción de algunos minerales esenciales para la transición energética creció, pero sus volúmenes son relativamente menores en comparación con otros minerales de alto consumo en las industrias tradicionales, por lo que su impacto en la industria es relativamente menor.
El crecimiento de la economía global, aunque moderado, impulsó una evolución positiva del índice de precios de los metales base, el cual registró un incremento anual de 2.6%.
Sin embargo, los precios de los metales en particular evolucionaron de forma desigual, ya que mientras los del zinc aumentaron 4.6% y los de cobre 7.7%, los de plomo cayeron 3.1% y los de fierro 9.3%.
Por el lado de los metales preciosos, la persistente incertidumbre económica y geopolítica favoreció la evolución de sus cotizaciones, cuyo índice de precios creció 22.3% anual; los precios del oro crecieron 22.9% y los de plata lo hicieron en 20.8%.








