Ante las movilizaciones por el agua contaminada en Guadalajara y las exigencias ciudadanas por agua limpia, especialista señala riesgos en el abastecimiento y propone tecnologías para evitar la contaminación.
Las protestas por agua limpia en Guadalajara, Jalisco, colocaron en el centro del debate la calidad del líquido que reciben miles de familias.
En entrevista, Juan Pablo Rivero, CEO y fundador de Hydrous Holding Group, advirtió que la contaminación de las fuentes de abastecimiento representa uno de los principales desafíos para los sistemas de potabilización en México.
El domingo 11 de octubre, ciudadanos salieron a las calles para exigir una solución a los problemas de contaminación del suministro, en una jornada que terminó con enfrentamientos entre manifestantes y policías frente a Casa Jalisco.
La movilización dejó 39 personas detenidas y decenas de lesionados, de acuerdo con los reportes publicados. Detrás de la inconformidad existe un problema que va más allá de la falta de agua: la posibilidad de que el líquido distribuido a los hogares no reúna las condiciones sanitarias necesarias para su consumo.
¿Por qué llega agua contaminada a los hogares de Guadalajara?
Rivero explicó que parte del problema comienza antes de que el agua ingrese a las redes de distribución, debido a la presencia de contaminantes provenientes de actividades industriales y agrícolas.
Como ejemplo mencionó el lago de Chapala, una de las principales fuentes de abastecimiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Según el especialista, alrededor del 60% del agua que recibe la red metropolitana proviene de ese cuerpo de agua, donde confluyen contaminantes relacionados con actividades productivas.
El empresario sostuvo que los sistemas tradicionales de potabilización pueden resultar insuficientes cuando reciben agua con cargas elevadas de contaminación.
“Muchas de las fuentes ya están muy contaminadas”, advirtió durante la entrevista.
Explicó que las tecnologías convencionales fueron diseñadas para tratar agua con determinadas características, por lo que su eficacia puede verse limitada cuando la calidad de las fuentes se deteriora.
La advertencia cobra relevancia ante las denuncias de habitantes de Guadalajara que aseguran recibir agua turbia, con malos olores y condiciones que les impiden utilizarla normalmente para cocinar, bañarse o realizar actividades domésticas.
Agua limpia: una necesidad de salud pública, no solo de abastecimiento
La crisis también tiene implicaciones sanitarias. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el acceso a agua segura es indispensable para prevenir enfermedades gastrointestinales y otras infecciones relacionadas con la contaminación microbiológica.
En Guadalajara, las denuncias ciudadanas por la calidad del agua han derivado en exigencias de soluciones inmediatas y de mayor transparencia sobre las condiciones del suministro.
Para Rivero, el desafío requiere intervenir tanto en las fuentes de abastecimiento como en los procesos de tratamiento y distribución.
El especialista consideró que la responsabilidad principal de garantizar agua potable corresponde al Estado, aunque reconoció que los gobiernos pueden enfrentar limitaciones financieras para modernizar la infraestructura.
“Estos tratamientos y obligaciones son del Estado, no de los ciudadanos”, afirmó.
¿Qué tecnologías podrían evitar que llegue agua contaminada?
Entre las alternativas, el fundador de Hydrous Holding Group mencionó las membranas cerámicas y los sistemas de oxidación avanzada, tecnologías que pueden ayudar a retirar determinados contaminantes y fortalecer los procesos de desinfección.
Sin embargo, precisó que las soluciones deben definirse según las características del agua y las necesidades de cada sistema.
También destacó la importancia del monitoreo permanente de las descargas industriales y agrícolas.
Propuso instalar sensores automatizados capaces de medir parámetros de calidad del agua en tiempo real y facilitar la identificación de posibles descargas fuera de norma.
La idea, explicó, es contar con mecanismos de vigilancia que permitan detectar irregularidades y aplicar sanciones, de manera semejante a los sistemas automatizados utilizados para identificar infracciones de tránsito.
¿Qué pueden hacer los ciudadanos mientras se resuelve la crisis?
Rivero señaló que algunos hogares recurren a filtros domésticos y sistemas de ósmosis inversa para mejorar la calidad del agua.
No obstante, advirtió que estos dispositivos pueden perder eficacia o requerir mantenimiento anticipado cuando reciben agua con una elevada carga de contaminantes.
Como alternativa tecnológica mencionó sistemas capaces de captar humedad del aire para producir agua, aunque su viabilidad depende de las condiciones ambientales, la tecnología y los costos de operación.
El especialista insistió en que estas opciones no deben sustituir la obligación pública de proporcionar agua segura.
El reto: invertir antes de que la crisis sea mayor
Para el empresario, México necesita una planeación hídrica de largo plazo que permita anticipar problemas de contaminación y escasez.
Como referencia mencionó a El Paso, Texas, donde se desarrollan proyectos de tratamiento y reutilización de agua con una visión de varias décadas.
También planteó la posibilidad de establecer esquemas de colaboración con empresas privadas para financiar proyectos de tratamiento, captación pluvial y reutilización del recurso.
La discusión ocurre mientras la crisis del agua en Guadalajara ha escalado de las denuncias vecinales a movilizaciones masivas, con exigencias de acceso a agua limpia y respuestas de las autoridades.










