La vulnerabilidad de la infraestructura energética en la región dispara el valor del petróleo.
Los precios del petróleo se encuentran en su nivel más alto de las últimas seis semanas, impulsados por una serie de ataques en el estrecho de Ormuz y otras zonas estratégicas de Oriente Medio, lo que provocó que el precio del Brent alcanzará casi los 100 dólares por barril.
La tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán ha reducido los flujos de crudo en la región, lo que ha generado un repunte inmediato en las cotizaciones internacionales.
Brent y WTI alcanzan precio máximo
El crudo Brent, referencia global, subió 1.19 dólares, equivalente a 1.2%, para ubicarse en 97.47 dólares por barril. Durante la jornada alcanzó un máximo de 97.93 dólares, su nivel más alto desde el 24 de julio. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos se cotizó en 92.26 dólares, con un incremento de 78 centavos.
Estas subidas se suman a un repunte acumulado de alrededor del 8% en el Brent y casi 10% en el WTI durante la semana previa, reflejando el impacto directo de los enfrentamientos en la seguridad del transporte marítimo de hidrocarburos.
Los incidentes recientes incluyen ataques recíprocos entre fuerzas estadounidenses e iraníes contra petroleros en el estrecho de Ormuz y otras rutas marítimas. El Mando Central de Estados Unidos informó que el sábado atacó tres buques iraníes, mientras que el cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró haber atacado tres petroleros que navegaban por rutas no autorizadas, además de tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos.
La tensión también alcanzó a Arabia Saudita. Una refinería de Saudi Aramco en Jazan fue atacada, y aunque aún se evalúan los daños, el hecho subraya la vulnerabilidad de la infraestructura energética en la región. En otro incidente, un petrolero saudí fue atacado por Irán, provocando la muerte de dos marineros. Omán informó que evacuó a 16 tripulantes de un buque afectado.

Ormuz registra caída en tránsito de embarcaciones
El estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores más importantes para el comercio mundial de petróleo, ha registrado una caída significativa en el tránsito de embarcaciones. En los últimos 10 días, un promedio de apenas 10 buques de mercancías cruzaron diariamente, la cifra más baja desde mayo, según datos de la empresa de análisis Kpler. Esta reducción refleja el impacto directo de los enfrentamientos en la seguridad del transporte marítimo y la presión sobre la oferta global.
La firma Goldman Sachs advirtió que los precios del petróleo podrían repuntar hasta los 120 dólares por barril si aumentan los ataques contra el transporte marítimo. Este escenario incrementaría la presión sobre las economías importadoras y sobre la inflación global, en un contexto donde los energéticos ya han sido un factor determinante en los costos de producción y transporte.
En los próximos días, Irán podría anunciar una zona restringida en las afueras del estrecho de Ormuz, según declaraciones de Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Esta medida añadiría un elemento adicional de incertidumbre para el comercio internacional de hidrocarburos.
En medio de esta volatilidad, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) decidió mantener sin cambios su política de producción para octubre. El grupo señaló que aún debe acordar nuevas cuotas antes de definir ajustes en su estrategia. Esta decisión limita la capacidad de respuesta inmediata frente a la crisis, dejando a los mercados expuestos a la dinámica geopolítica.
El repunte de los precios del petróleo refleja la estrecha relación entre la seguridad marítima en Oriente Medio y la estabilidad de los mercados energéticos internacionales. Los ataques en el estrecho de Ormuz, sumados a la vulnerabilidad de refinerías y buques, evidencian que cualquier disrupción en la región puede tener efectos inmediatos en las cotizaciones.











