Pemex absorbe la volatilidad internacional y asegura márgenes operativos viables para estaciones de servicio en todo el país.
El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Iván Escalante, anunció la renovación de la Estrategia Nacional para Promover la Estabilización del Precio de la Gasolina Regular y el Diésel, la cual tiene por objetivo estabilizar el mercado, con esto el precio de la gasolina Magna cumple dos años y pretende extenderse hasta 2027.
El directivo afirmó que el nuevo acuerdo fue firmado la semana pasada por el Gobierno de México y el sector gasolinero, y tiene como eje central el papel de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La empresa estatal funge como amortiguador financiero y logístico para garantizar que los precios al consumidor se mantengan dentro de los límites acordados: 24 pesos por litro para la gasolina regular y 27 pesos por litro para el diésel, vigentes hasta marzo de 2027.
“Entonces tenemos el precio promedio nacional en 23 pesos con 68 centavos y en el caso de diésel ya llegamos al precio promedio nacional de los 27 pesos que habíamos estado buscando y cada vez se suman más estaciones las que están dando estos precios justos”, señaló Escalante.

Pemex como amortiguador financiero
El compromiso de Pemex consiste en absorber parte de la volatilidad internacional del mercado petrolero. Para lograrlo, ajusta sus ingresos por ventas al mayoreo, sacrificando márgenes con el fin de compensar los incrementos en los costos de refinación. Este esfuerzo permite que las estaciones de servicio conserven un margen operativo viable sin trasladar al público las variaciones externas.
Además del aspecto financiero, Pemex desempeña un papel fundamental en la logística de distribución. La empresa ha optimizado el transporte de última milla mediante autotanques, revisando fletes y costos de distribución para garantizar que el margen de ganancia de las estaciones se mantenga en torno a los 2 pesos por litro. Esta medida es esencial para que los expendedores finales puedan operar de manera sostenible bajo el esquema de precios topados.
Este esquema se complementa con estímulos fiscales al IEPS, reducción de comisiones por pagos electrónicos y simplificación de trámites regulatorios. Sin embargo, el eje operativo sigue siendo la capacidad de Pemex para absorber choques externos y garantizar un flujo constante de producto a nivel nacional.
Vigilancia y cumplimiento
La Profeco, en coordinación con el SAT y autoridades energéticas, supervisa que las estaciones de servicio respeten el margen máximo de 2 pesos por litro respecto al precio de mayoreo. Este control busca evitar prácticas desleales y asegurar que el esfuerzo financiero de Pemex se traduzca en beneficios reales para los consumidores.
La sostenibilidad del acuerdo depende de tres factores críticos: la coordinación institucional entre el sector público y privado, el cumplimiento riguroso de los márgenes de ganancia por parte de las estaciones y el desarrollo de infraestructura de almacenamiento que reduzca la dependencia de la distribución terrestre.
Pemex, al asumir un rol central en la estabilización del mercado, se convierte en el garante de que los precios de la gasolina regular y el diésel se mantengan dentro de los límites establecidos. Su capacidad para combinar sacrificio financiero con eficiencia logística será determinante para cerrar el ciclo de dos años de estabilidad previsto hasta marzo de 2027.











