Un tribunal anuló la orden que obligaba a Aeroméxico y Delta a terminar su alianza para vuelos entre México y Estados Unidos.
Aeroméxico y Delta Air Lines ganaron una importante batalla judicial frente al gobierno de Donald Trump luego de que un tribunal de apelaciones de Estados Unidos anuló este jueves 20 de agosto la orden que pretendía obligarlas a terminar su alianza para operar vuelos entre México y Estados Unidos.
La decisión fue emitida por la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito de Estados Unidos, tribunal ante el que las aerolíneas habían impugnado la determinación del Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas en inglés).
La alianza permite a ambas compañías coordinar elementos como precios, horarios y capacidad en el mercado aéreo entre los dos países gracias a la inmunidad antimonopolio que había sido concedida por las autoridades estadounidenses.
El DOT ordenó en septiembre de 2025 terminar esa autorización con efectos a partir del 1 de enero de 2026. Aeroméxico y Delta recurrieron a los tribunales y consiguieron en noviembre pasado que la medida quedara suspendida mientras se resolvía el litigio.
¿Por qué el tribunal falló a favor de Aeroméxico y Delta?
La Corte de Apelaciones cuestionó la metodología utilizada por el Departamento de Transporte para analizar el mercado y justificar la cancelación.
El tribunal determinó que el DOT “no explicó de forma razonable por qué llevó a cabo en este caso un análisis de mercado mucho más limitado de lo que siempre había hecho en el pasado”, de acuerdo con la resolución reportada por Reuters.
Los jueces consideraron la actuación del Departamento como “arbitraria y caprichosa”, después de cuestionar que la autoridad no justificara suficientemente por qué utilizó un análisis distinto al empleado en otros casos de cooperación entre aerolíneas.
La resolución representa así un revés para una de las medidas emprendidas por la administración de Donald Trump contra la alianza entre ambas compañías.
¿Por qué Trump quería terminar la alianza?
El Departamento de Transporte argumentó entonces que existían efectos anticompetitivos en el mercado aéreo entre Estados Unidos y la Ciudad de México y sostuvo que la relación entre ambas aerolíneas les otorgaba una ventaja frente a sus competidores.
En julio de ese año, el DOT había planteado de manera preliminar retirar la aprobación de la empresa conjunta y su inmunidad antimonopolio. La determinación definitiva llegó el 15 de septiembre de 2025.
La autoridad estadounidense también vinculó su decisión con medidas adoptadas en México, entre ellas el traslado de las operaciones exclusivamente cargueras del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), así como con las reducciones de capacidad en el AICM.
La orden establecía que, desde enero de 2026, las compañías debían dejar de coordinar actividades protegidas por la inmunidad, como precios, programación de vuelos y reparto de ingresos.
Aeroméxico y Delta llevaron la pelea a tribunales
El 9 de octubre de 2025, Delta y Aeroméxico presentaron conjuntamente una petición ante la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito para revisar la orden.
Un día después buscaron suspender sus efectos mientras avanzaba el proceso judicial. Aunque el DOT rechazó inicialmente esa petición, el tribunal federal concedió el 12 de noviembre de 2025 una suspensión que permitió mantener la estructura de cooperación mientras se resolvía el litigio.
El caso llegó a audiencia ante el Undécimo Circuito el 23 de junio de 2026.
Casi dos meses después, el tribunal anuló la determinación gubernamental.
Una alianza que comenzó hace casi una década
La relación entre ambas compañías tiene varios años de historia.
Aeroméxico y Delta solicitaron en 2015 autorización para profundizar su cooperación. El Departamento de Transporte estadounidense aprobó el acuerdo y concedió inmunidad antimonopolio en 2016, mientras que la operación bajo este esquema comenzó en 2017.
Esa protección regulatoria permitió a las compañías coordinar decisiones que normalmente estarían restringidas por las leyes de competencia, bajo las condiciones establecidas por las autoridades.
Delta, además, mantiene una participación accionaria en Aeroméxico.
La resolución de este jueves supone ahora un giro en una disputa que se extendió durante casi un año y coloca nuevamente bajo escrutinio la forma en que el gobierno estadounidense justificó su ofensiva regulatoria contra la cooperación entre ambas aerolíneas.











