Las ventas eléctricas sumaron 244 mil 519 mdp; el avance doméstico compensó parcialmente menores ingresos en otros negocios.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) mejoró su rentabilidad y posición financiera durante el primer semestre de 2026, pero las ventas de energía eléctrica, que constituye el corazón de sus operaciones, sumaron 244 mil 519 millones de pesos (mdp) y se mantuvieron prácticamente sin cambios frente al mismo periodo del año anterior.
La empresa reportó ingresos consolidados por 332 mil 229 mdp durante los primeros seis meses del año. El desempeño estuvo condicionado no sólo por las ventas eléctricas, sino también por menores ingresos provenientes de la comercialización de combustibles a terceros y los servicios de transporte de energía.
En electricidad, el principal impulso provino del sector doméstico, cuyas ventas aumentaron 10.1%. Este crecimiento permitió compensar parte de la debilidad observada en otras fuentes de ingresos, según los resultados financieros difundidos por la empresa.
CFE compensa menores ingresos con reducción de costos
Aunque los ingresos enfrentaron presiones, la fotografía cambia al observar la rentabilidad de la compañía. La CFE redujo 6.1% sus costos totales durante el periodo, mientras que el costo de energéticos y otros combustibles disminuyó 19.9%.
Este ajuste permitió que la utilidad de operación creciera 15.2%, hasta alcanzar 72,158 mdp.
El EBITDA se ubicó en 119 mil 22 mdp, el mayor nivel registrado para un segundo trimestre desde 2018, según la propia empresa, con un margen de 35.8%.
Los resultados muestran así dos velocidades en el desempeño de la eléctrica estatal: mientras las ventas de electricidad permanecieron estables y otros negocios redujeron sus ingresos, los menores costos permitieron mejorar significativamente los indicadores operativos.
Ventas domésticas dan soporte al negocio eléctrico
Dentro del negocio de electricidad, el comportamiento del consumo residencial fue uno de los principales factores positivos.
Las ventas al sector doméstico aumentaron 10.1%, lo que ayudó a sostener los ingresos eléctricos totales en 244,519 mdp.
Sin embargo, ese avance no se tradujo en un crecimiento relevante de las ventas eléctricas consolidadas frente al mismo periodo de 2025.
El dato cobra importancia ante el papel que tendrá la CFE en la expansión del sistema eléctrico mexicano. La empresa deberá acompañar el crecimiento de la demanda de electricidad y, al mismo tiempo, ejecutar nuevas inversiones en generación, transmisión y distribución.
CFE reduce pasivos y mejora liquidez
El ahorro en costos también contribuyó a fortalecer otros indicadores financieros, pues al cierre del periodo, la liquidez aumentó 17.5%, mientras que los pasivos totales disminuyeron 1.4%.
El indicador de apalancamiento pasó de 4.2 a 4 veces deuda/EBITDA, lo que refleja una mejora en la relación entre las obligaciones financieras y la capacidad de generación operativa.
El patrimonio de la compañía, por su parte, aumentó 5.4%, hasta alcanzar 911 mil 101 mdp.
CFE reportó además activos por aproximadamente 3 billones de pesos, cifra que, de acuerdo con la empresa, la mantiene como la compañía más grande de México por activos si se excluye al sector financiero.










