Pemex es la empresa que mayor incremento en importaciones de combustibles realizó frente a empresas privadas que registraron una desaceleración en sus compras de barriles al extranjero.
Durante mayo, México importó 497,294 barriles diarios de gasolina, volumen que representa un incremento del 23.1%. De acuerdo con la Secretaría de Energía, estas cifras contemplan compras que Pemex realizó, así como las realizadas por empresas privadas.
Por su parte, las compras del sector privado se desaceleraron durante el mes de referencia, adquiriendo 79,237 barriles diarios en comparación a los 97,555 barriles registrados en abril.
En el caso de las importaciones de México, hay una dependencia del 50% de las importaciones de gasolina regular, principalmente proveniente de Estados Unidos (EUA). Mientras que en la gasolina premium la cifra se posiciona en 80%.
El gobierno mexicano ha puesto como uno de sus principales objetivos la autosuficiencia energética, sin embargo, acontecimientos como los incidentes suscitados en las refinerías de Pemex han contribuido a las caídas en los niveles de procesamiento y producción de combustibles.
Por su parte, en mayo, las importaciones de diésel alcanzaron 198,028 barriles diarios. En contraste, durante abril se registraron 149,068 barriles.
De esa cifra total, 125,648 barriles fueron importados por Pemex, mientras que 72,343 barriles fueron de empresas privadas.
El impacto de la guerra Estados Unidos vs Irán en los precios de combustibles
Este incremento de importaciones se da en medio del conflicto de Estados Unidos e Irán, lo cual ha impactado fuertemente en los precios internacionales de los combustibles, los cuales han alcanzado los 100 dólares por barril.
El cierre del Estrecho de Ormuz, corredor marítimo por el que se transporta el 20% de todo el petróleo y gas natural del mundo, derivado de la guerra, propició este incremento de precios en los combustibles, por lo que el reciente anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, respecto al fin de la tregua con Irán ha vuelto a encender las alarmas en el mercado de combustibles y en la economía mundial.











