El nearshoring y la guerra comercial entre China y EU impulsan a México como proveedor estratégico.
El nearshoring, así como la guerra comercial que Estados Unidos mantiene con China, han sido clave en el fortalecimiento de las cadenas de suministro en América Latina, específicamente las de México.
En ese sentido, la subdirectora de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano de Competitividad (IMCO), Teresa Plancarte, comenta a Industry & Energy Magazine que el incremento de la participación de México en diversos sectores se debe a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, los cuales fueron menores a comparación de los impuestos a países que tienen un peso más grande en las economías a nivel mundial como lo es China.
“El ingreso de China a la Organización Mundial del Comercio incrementó su economía en un escenario global, lo cual hizo que Estados Unidos lo identificara como el mayor competidor comercial en el mundo”, destaca.
Otro de los factores que propició el acelerado crecimiento de la cadena de suministro china fue el incremento de producción, así como el mejoramiento en la calidad de los productos provenientes de China.
Mientras el comercio chino se fortalecía, en Estados Unidos se incrementó la promoción de la seguridad nacional, lo cual consistió en la implementación de herramientas económicas y comerciales para proteger su economía, infraestructura y cadena de suministro, tales como los aranceles y bloqueos tecnológicos.
Uno de los casos más sonados derivados de esta guerra comercial fue el de Huawei, empresa de origen Chino que fue incluida en una “lista negra” debido a que Donald Trump dijo que los equipos de dicha marca representaban una amenaza para la seguridad nacional. Como consecuencia de esta medida, empresas estadounidenses como Google dejaron de dar acceso al sistema operativo Android para equipos Huawei. Ante esta medida la compañía china desarrolló su propio sistema operativo.
Esta situación entre ambas potencias indirectamente ha sido benéfica para México:
“La seguridad nacional promovida por Donald Trump nos beneficia porque nosotros somos parte del territorio de seguridad nacional, podemos proveer a Estados Unidos de muchos elementos que ellos necesitan para mantener esa seguridad. Además de que hacemos muchas de las cosas que fabrica China”, enfatiza Teresa Plancarte.
Gana la cadena de suministro
México ya muestra los beneficios derivados de esta guerra comercial, lo cual se ve reflejado en el aumento de su participación en mercados como el de computadoras y equipo electrónico donde tiene una participación de casi el 5 %.
Además de sectores como el mobiliario, donde cuenta con una participación del 4 % mientras que en minerales no metálicos de casi 4%. Lo anterior refleja que México tiene diversas áreas de oportunidad como proveedor para el mercado estadounidense.
El aumento de producción en las plantas de manufactura mexicanas muestra que se ha incrementado su capacidad para abastecer la demanda estadounidense: “no es que la demanda estadounidense haya bajado con los aranceles, se mantiene constante, solo que los proveedores ahora ya no son únicamente chinos. Hay muchas áreas de proveeduría que las está aportando México”, agrega la especialista.
Otros de los sectores donde México continúa fortaleciéndose son el de equipo médico, el cual se encuentra operando al 98% de su capacidad. Además del de semiconductores, aire acondicionado y refrigeración, los cuales trabajan al 95 % y 92%, respectivamente.
“La demanda de parte de Estados Unidos es muy fuerte y México está siendo un gran proveedor”, Teresa Plancarte, subdirectora de Desarrollo Económico del IMCO.
Estos sectores resultan ser áreas clave para recibir más inversiones, ya que la demanda por parte de Estados Unidos está prácticamente asegurada “son oportunidades de inversión para inversionistas nacionales y extranjeros, además de ser una oportunidad que tiene México para poder expandirse”, menciona.
Finalmente, la especialista destaca que hace falta más promoción a estas opciones de inversión para que se vea que la integración con América del Norte es inevitable, existe y es buena para el país.