México se encuentra dentro de los líderes en automoviles eléctricos en América Latina, pero presenta áreas de oportunidad en infraestructura de estaciones de carga.
En 2025 las ventas mundiales de vehículos eléctricos superaron las 20 millones de unidades. En este sentido, México se posicionó como el segundo país en América Latina que más vehículos tuvo en circulación (143,514) a marzo de 2026.
Pese a este aumento, México presenta diversas áreas de oportunidad en el sector como apostar por más autobuses eléctricos y aumentar el número de estaciones de carga públicas.
De acuerdo con la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), el parque vehicular liviano electrificado en América Latina y el Caribe se mantiene en crecimiento, tan solo durante el primer trimestre de 2026 se vendieron 106,765, sumando 837,014 unidades en circulación. Si se mantiene el mismo volumen de ventas trimestrales durante el resto del año la flota eléctrica podría superar el millón de autos electrificados en circulación.
¿Por qué México debe seguir apostando por los vehículos eléctricos?
Los automóviles 100 % eléctricos brindan beneficios económicos significativos como los ahorros derivados de dejar de utilizar combustibles. Según el cálculo realizado por la OLACDE, con los precios de la gasolina y diésel a marzo de 2026, se estarían ahorrando 1,157 millones de dólares anuales.
Asimismo, indicó que con un parque de automóviles eléctricos de 448,000 unidades y una flota de 9,718 autobuses eléctricos, se evitaría el consumo anual de 340 millones de diésel y 890 millones de litros de gasolina.
En ese sentido, investigadores del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, señalan que la electrificación vehicular también podría contribuir al bienestar económico de las personas con bajos ingresos, ya que las tarifas podrían ser más bajas. Además, los tiempos de traslado serían menores.
Por otro lado, México necesita fortalecer sus medios de transporte colectivo, ya que algunos como el metrobús se encuentran operando a su máxima capacidad, lo cual propicia saturación y por ende que más personas opten por utilizar sus autos particulares o algún otro como motocicletas, lo que genera mayores emisiones de contaminantes. De acuerdo con los investigadores, este robustecimiento debe ser enfocado en vehículos 100% electrificados para obtener los beneficios económicos y ambientales que estos ofrecen.
Ante ese escenario, invertir en vehículos eléctricos se ha vuelto clave para contribuir a ahorros operativos, cuidado del medio ambiente y fortalecer la industria del país.








