Las manufacturas no automotrices fueron el principal motor del comercio exterior mexicano en mayo y el equipo de cómputo destacó por su relevancia, mientras las exportaciones automotrices registraron su primera caída en tres meses.
Las exportaciones mexicanas mantuvieron un sólido dinamismo durante mayo de 2026, impulsadas principalmente por las manufacturas no automotrices, en especial por los envíos de equipo de cómputo, que compensaron la desaceleración del sector automotriz y llevaron al comercio exterior del país a registrar uno de sus mejores desempeños de los últimos años.
De acuerdo con la balanza comercial de mercancías publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las exportaciones totales crecieron 25.36% anual en mayo. El avance estuvo impulsado por el crecimiento de 25.64% en las exportaciones no petroleras, que representaron 96.52% del total de las ventas al exterior, mientras que las petroleras aumentaron 17.95% y aportaron el 3.48% restante.
El principal impulso provino del sector manufacturero, cuyas exportaciones crecieron 25.14% anual.
Sin embargo, el desempeño fue desigual entre sus principales ramas. Mientras las manufacturas no automotrices aumentaron 38% respecto a mayo del año pasado, las exportaciones automotrices retrocedieron 2.15%, registrando su primera caída tras dos meses consecutivos de crecimiento.
La disminución obedeció principalmente a una menor demanda de Estados Unidos, ya que las exportaciones automotrices dirigidas a ese mercado descendieron 3.5% anual. En contraste, los envíos al resto del mundo crecieron 5.7%.
Equipo de cómputo gana peso en las exportaciones
En el acumulado de enero a mayo, las exportaciones mexicanas crecieron 22.59% anual, el mayor avance para un periodo similar desde 2021, cuando el comercio exterior se recuperó tras la pandemia.
El crecimiento estuvo sostenido por las manufacturas no automotrices, que acumularon un incremento de 35.19%, impulsadas principalmente por las exportaciones de equipo de cómputo.
Como resultado, este segmento concentró 67.47% de las exportaciones totales de México durante los primeros cinco meses del año, la participación más alta desde que existen registros y superior al máximo previo de 66.39%, observado en 2009 durante la crisis financiera internacional.
Por su parte, las exportaciones automotrices acumulan una ligera contracción de 0.47% en lo que va del año.
Crece el riesgo de un modelo con menor valor agregado
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco base, aunque el desempeño exportador luce favorable el cambio en la composición de las exportaciones plantea retos para la economía mexicana.
Aunque destaca que el crecimiento de las ventas de equipo de cómputo genera un menor contenido nacional y una menor creación de empleo que la industria automotriz, tradicionalmente una de las actividades manufactureras con mayor integración de proveedores locales.
También advierte que existe un proceso de triangulación comercial, mediante el cual México importa componentes electrónicos desde países asiáticos, los ensambla y posteriormente exporta el producto terminado hacia Estados Unidos.
“Este esquema incrementa las exportaciones, pero limita el valor agregado generado dentro del país y podría representar un regreso al modelo de maquila de exportación que predominó durante las primeras décadas de apertura comercial”, explica Siller.
Importaciones reflejan mayor dependencia de insumos
Las cifras de importaciones respaldan esta tendencia, ya que en mayo, las importaciones crecieron 24.85% anual, impulsadas principalmente por los bienes intermedios, que aumentaron 29.77%.
Entre enero y mayo, las importaciones de este tipo de bienes acumularon un crecimiento de 25.81% y ya representan 80.06% del total importado, una de las participaciones más elevadas registradas históricamente.
En contraste, las importaciones de bienes de capital disminuyeron 0.40% en el acumulado del año, reflejando la debilidad de la inversión productiva y la cautela de las empresas para ampliar su capacidad instalada.
México registra superávit comercial récord
Durante los primeros cinco meses de 2026, México acumuló un superávit comercial de 5,767.37 millones de dólares, muy superior a los 918.15 millones registrados en el mismo periodo de 2025 y el mayor para un lapso similar desde 1984.
El resultado se explica por un superávit no petrolero de 17,715.54 millones de dólares, el más alto del que se tiene registro, que compensó un déficit petrolero de 11,948.17 millones de dólares, también el mayor para un periodo comparable.








