El Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), a través de su Programa Institucional 2026-2030, ha puesto sobre la mesa una meta clara para el cierre del sexenio: evaluar y desarrollar el dictamen técnico de al menos cinco proyectos de almacenamiento de gas natural.
El documento establece que, a partir de 2026, el organismo propondrá metodologías para evaluar un proyecto anualmente. Esto significa que este mismo año se debe contar con la primera propuesta lista para su desarrollo. Sin embargo, el plan arrastra el documento no define plazos específicos ni aclara cuál será el papel de la iniciativa privada en este despliegue.
El diagnóstico del Cenagas revela que el Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas) carece por completo de capacidad de almacenamiento estratégico propio.
En México operan cinco terminales de gas natural licuado (GNL), pero al ser privadas y no estar integradas a la red pública, su utilidad como respaldo ante emergencias es sumamente limitada, mientras que la experiencia de 2021, cuando el congelamiento de pozos en Texas dejó al descubierto nuestra fragilidad, recuerda la necesidad de operar este tipo de proyectos.
La meta de Cenagas es sustituir la dependencia por infraestructura propia y transitar hacia inventarios estratégicos gestionados directamente por el Estado, un paso indispensable si realmente se busca fortalecer la soberanía energética del país.
El Plan Quinquenal contempla cuatro alternativas de infraestructura enfocadas en cavernas salinas y yacimientos petroleros agotados, ubicados estratégicamente en los estados de Chihuahua y Tamaulipas.









