Un análisis realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la Fundación Friederich Naumann (FNF) señaló que México tiene una ventaja relativa en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En el estudio analizaron la posición comercial de México frente al giro proteccionista de la política arancelaria estadounidense y los posibles desenlaces de la revisión sexenal del tratado, por lo que ante esta situación, el T-MEC es el único tratado de esta naturaleza que ha preservado su valor relativo.
Mientras que Washington impuso aranceles de hasta 50% a sus principales socios, las exportaciones mexicanas que cumplen reglas de origen han conservado su acceso preferencial al mercado estadounidense.
En abril de 2026, México se posicionó como el primer proveedor de importaciones de Estados Unidos con una participación de 16.9%, por encima de la Unión Europea, Canadña y China que reporta en el 16.3%, 11.7% y 6.6%, respectivamente.
Lo anterior es posible debido a la tasa arancelaria implícita de apenas 3.6%, ubicándose entre las más bajas de los grandes socios comerciales de ese país, frente a 7.4% de la Unión Europea, 8.6% de Alemania y 21% de China.
De cara a la revisión formal del T-MEC, es factible que ocurra una revisión prolongada hasta 2027 con incertidumbre elevada sobre los tériminos de renovación del tratado, pero con las preferencias arancelarias vigetes durante el proceso de negociación.
“Esto no significa que el T-MEC está en riesgo de desaparecer, sino que las condiciones bajo las cuales México competirá dentro de la región durante la próxima década se definirán en este proceso”, indicó el IMCO.
Para los inversionistas alemanes y europeos, el mensaje es que el país sigue siendo la plataforma estratégica más competitiva para acceder al mercado norteamericano. En tanto, las exigencias que vendrán de la revisión también representan una oportunidad para profundizar la integración regional.









