El gobierno federal renovó el PACIC con énfasis en contener el impacto de los combustibles. Sheinbaum aseguró que controlar el precio de la gasolina evitó una inflación de hasta 12%.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este jueves la renovación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), estrategia con la que el gobierno federal busca contener el impacto del aumento internacional de combustibles y evitar una escalada inflacionaria en México.
Durante el acto realizado el 29 de mayo, la mandataria aseguró que, sin las medidas aplicadas para estabilizar precios de gasolina y productos básicos, la inflación en el país habría alcanzado niveles de entre 10% y 12%.
“Si no hubiéramos hecho nada, la inflación probablemente estaría en 10-12%. Y no hay nada que le haga más daño a la economía, y particularmente a las familias de menos recursos, que la inflación”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta explicó que uno de los principales objetivos del PACIC es impedir que el incremento internacional del petróleo y los combustibles termine trasladándose al bolsillo de las familias mexicanas.
Sheinbaum señaló que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el conflicto en el estrecho de Ormuz han provocado aumentos en los precios energéticos a nivel global, generando nuevas presiones inflacionarias.
“El aumento del petróleo y de los combustibles impacta prácticamente en toda la economía, desde el transporte hasta los alimentos”, explicó la mandataria.
El PACIC nació originalmente como una estrategia emergente durante la crisis inflacionaria derivada de la pandemia de COVID-19 y la guerra entre Rusia y Ucrania, fenómenos que dispararon los costos internacionales de energía y transporte.
Ahora, el gobierno federal busca convertirlo en una política permanente dentro del Plan Nacional de Desarrollo y el denominado Plan México.
¿Qué medidas aplica el gobierno?
El secretario de Hacienda explicó que el PACIC funciona mediante acuerdos voluntarios con empresas proveedoras, cadenas comerciales y productores, quienes absorben parte de las presiones de costos para evitar aumentos al consumidor final.
Además, el gobierno mantiene medidas regulatorias, incentivos arancelarios y acciones enfocadas en garantizar el abasto nacional de combustibles y productos esenciales.
Las autoridades consideran que contener el precio de la gasolina es clave para evitar aumentos en transporte, logística y alimentos, sectores altamente sensibles a los costos energéticos.
Empresas participan en estrategia de contención
Entre las compañías participantes destaca SuKarne, cuyo presidente, Jesús Vizcarra Calderón, confirmó que mantendrán durante los próximos seis meses un descuento de 5% en el bistec de res.
La empresa también anunció la campaña “La alianza que une a los hogares mexicanos”, mediante la cual ofrecerá bistec de res rebanado a precios menores de 145 o 150 pesos por kilo en más de 500 tiendas propias y mediante una red nacional de distribución.
Aunque el PACIC incluye acuerdos sobre alimentos básicos, el gobierno federal ha puesto especial énfasis en evitar que el encarecimiento de combustibles detone nuevos aumentos generalizados.
La inflación se convirtió en uno de los principales desafíos económicos globales tras la pandemia y los conflictos geopolíticos recientes.
En México, el aumento en gasolina, diésel y energéticos impactó directamente en transporte, producción y distribución de mercancías, afectando especialmente a los sectores de menores ingresos.
Por ello, el gobierno de Sheinbaum apuesta por mantener mecanismos de estabilización en combustibles como parte central de su estrategia económica y de protección al poder adquisitivo.








