Pemex y Woodside aceleran Trión con 24 pozos; el campo podría aportar 100 mil barriles diarios.
El proyecto petrolero Trión, considerado uno de los más ambiciosos en aguas ultraprofundas de México, entró en una nueva fase con el inicio de la perforación de 24 pozos submarinos por parte de la empresa australiana Woodside Energy.
De acuerdo con su más reciente reporte, el desarrollo del campo registra un avance del 56% al primer trimestre de 2026, consolidando el ritmo de ejecución para alcanzar la primera producción entre 2027 y 2028.
La compañía informó que la Unidad Flotante de Producción (FPU) ya cuenta con la estructura del casco instalada, así como dos módulos superiores de gran capacidad.
En paralelo, continúa la fabricación de los componentes de la unidad flotante de almacenamiento y descarga (FSO), mientras que la boya de amarre tipo torreta desconectable se encuentra prácticamente lista tras concluir sus pruebas.
Se espera que la instalación de equipos submarinos comience en el tercer trimestre del año, lo que permitirá avanzar hacia la etapa operativa.
Un proyecto rezagado que retoma impulso
Trión fue descubierto en 2012 por Pemex, pero durante más de una década permaneció sin desarrollo debido a limitaciones financieras, tecnológicas y de infraestructura.
La incorporación de Woodside Energy como socio estratégico permitió reactivar el proyecto, aportando capital y experiencia en operaciones en aguas profundas.
Este esquema de colaboración marca un cambio en la estrategia de Pemex, que busca aprovechar asociaciones para desarrollar campos complejos.
Clave para la producción petrolera
El campo Trión es considerado estratégico para Pemex, ya que representa su entrada a la producción en aguas ultraprofundas, con tirantes de agua de hasta 2,550 metros.
Se estima que el yacimiento cuenta con recursos prospectivos de 181 millones de barriles de crudo, principalmente de aceite ligero y gas natural asociado.
De alcanzar su meta, el proyecto podría aportar hasta 100 mil barriles diarios, ayudando a compensar la caída en la producción de campos maduros como Cantarell.
El desarrollo de Trión contempla una inversión total de 10,400 millones de dólares, que incluye capital y costos operativos.
Además, se prevé que el proyecto genere cerca de 10,000 millones de dólares en impuestos y regalías durante su vida útil, que se extiende hasta 2052.
Este impacto posiciona a Trión como una de las principales apuestas para fortalecer los ingresos petroleros del país en el largo plazo.
El yacimiento se localiza a 180 kilómetros de las costas de Tamaulipas y a 90 kilómetros de la frontera marítima con Estados Unidos, en una zona clave para el desarrollo energético en el Golfo de México.







