El nuevo tope al precio del diésel, alcanzado por Sheinbaum y los gasolineros, se aplicará de forma gradual con estímulos fiscales y acuerdos voluntarios del sector.
La presidenta Claudia Sheinbaum alcanzó un nuevo acuerdo con empresarios gasolineros para establecer un tope de 27 pesos por litro en el precio del diésel, el cual comenzará a aplicarse de manera gradual a partir de la próxima semana.
El pacto, definido tras una reunión en Palacio Nacional, contempla la participación conjunta del sector privado y del gobierno federal. Enrique Félix Robelo, presidente de Onexpo Nacional, explicó que el objetivo será alcanzado mediante ajustes tanto de la industria como de las autoridades fiscales.
De acuerdo con el empresario, el gobierno intervendrá a través de mecanismos como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), mediante estímulos fiscales que permitan contener el precio final al consumidor.
La implementación del nuevo límite no será inmediata ni obligatoria, ya que dependerá de los inventarios actuales de las estaciones de servicio, cuyos costos aún reflejan los precios vigentes. Por ello, la reducción se observará de forma progresiva en los próximos días.
Más tarde, la mandataria destacó en redes sociales que este acuerdo fue posible gracias a la colaboración de distintos actores, incluidos bancos —que redujeron comisiones— y empresas de vales, que también ajustaron sus costos operativos.
El nuevo tope se da apenas una semana después de que se estableciera un límite previo de 28 pesos por litro para el diésel, y se suma a otras medidas implementadas desde hace más de un año, como el control voluntario de la gasolina Magna en 24 pesos por litro.
Estas acciones forman parte de una estrategia del gobierno federal para contener el impacto de la volatilidad internacional en los precios de los combustibles, particularmente ante las tensiones geopolíticas en Medio Oriente que han presionado al alza los energéticos.








