La Comisión Federal de Electricidad (CFE) presentó sus estados financieros auditados al cierre de 2025, en los que destaca un nivel histórico de ingresos totales por 681 mil 999 millones de pesos, cifra que representa un incremento de 2.2% respecto a 2024 y un crecimiento promedio anual de 3.2% desde 2018. Este desempeño confirma una trayectoria sostenida en la expansión de sus operaciones y en la consolidación de su base de ingresos.
El componente principal de estos ingresos provino de la venta de energía, que aportó el 76.6% del total, con un aumento anual de 2.3%. Dentro de este rubro, sobresale el dinamismo de los segmentos de suministro calificado, doméstico y comercial, con crecimientos de 30.9%, 7.2% y 3.8%, respectivamente, impulsados por una mayor demanda eléctrica y una base de usuarios amplia y diversificada.
En paralelo, los ingresos asociados a la venta de combustibles a terceros y al transporte de energía alcanzaron 39,585 millones de pesos, lo que implicó un crecimiento de 38.9% frente al año previo. Este resultado estuvo influido principalmente por el incremento en los precios internacionales del gas natural, asociado a factores estacionales y climáticos.
En cuanto a los costos y gastos de operación, al cuarto trimestre de 2025 se ubicaron en 575 mil 123 millones de pesos, un alza de 12.7% respecto al mismo periodo del año anterior. La variación se explica por el aumento de 34.8% en el precio del gas natural, que impactó tanto a la CFE como a los Productores Externos de Energía. No obstante, la empresa mantuvo una sólida capacidad de generación de flujo de efectivo, con un EBITDA de 200,624 millones de pesos y un margen de 29.4% sobre los ingresos, en línea con empresas eléctricas comparables a nivel internacional.
La utilidad neta ascendió a 130 mil 740 millones de pesos, equivalente a un margen de 19.2%, fortaleciendo el patrimonio de la empresa y sus indicadores de rentabilidad. En el estado de situación financiera, el activo total creció 12.1%, impulsado por un aumento de 18.0% en plantas, instalaciones y equipo, mientras que el pasivo total registró un incremento marginal de 0.4%. Este comportamiento derivó en un indicador de solvencia robusto, con una razón de activos sobre pasivos de 1.4 veces, 7.7% superior al cierre de 2024.
Asimismo, destaca la reducción de 36.0% en la deuda de corto plazo, lo que disminuye las presiones de liquidez en el corto horizonte. Este ajuste, junto con la disminución de 10.2% en el nivel de apalancamiento financiero, refleja la disciplina en la gestión de las obligaciones financieras de la empresa.
A poco más de un año del inicio de la actual administración, los resultados de 2025 evidencian un fortalecimiento integral de la CFE en términos operativos y financieros, alineado con su mandato como empresa pública del Estado para garantizar la seguridad y justicia energética en el país.







