Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim, busca diversificar su negocio energético con proyectos de almacenamiento eléctrico, en un mercado impulsado por la transición energética.
Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim, analiza incursionar en el mercado de almacenamiento eléctrico a través de su división Condumex Energía, en un movimiento que apunta a fortalecer su presencia en el sector energético.
De acuerdo información de Reforma, Octavio Vega, gerente de Energía en Condumex, dijo que la compañía evalúa el desarrollo de proyectos que incluirían baterías de gran capacidad e incluso alianzas con proveedores tecnológicos como Huawei.
Un mercado en expansión
El interés de Grupo Carso se da en un contexto donde el almacenamiento eléctrico se posiciona como un elemento clave para la transición energética, particularmente en sistemas de generación distribuida y energías renovables.
Según Vega, la empresa ha mantenido un crecimiento sostenido de entre 10% y 12% anual en los últimos cinco años, por lo que la entrada a este nuevo segmento podría acelerar su expansión.
Además, el mercado presenta oportunidades relevantes debido a regulaciones que obligan a ciertas industrias a contar con sistemas de respaldo energético.
Baterías, el eje del proyecto
La estrategia inicial se centrará en el desarrollo e implementación de baterías, tecnología que ya ha sido probada dentro del propio conglomerado.
Actualmente, Condumex Energía cuenta con 5 megawatts (MW) de capacidad fotovoltaica instalada en empresas de Grupo Carso, con respaldo de baterías que aportan cerca de 2 MW adicionales.
Estas soluciones permiten optimizar el consumo eléctrico, especialmente en sectores industriales donde las tarifas y la demanda energética son más elevadas.
Proyecciones de negocio
Aunque el proyecto aún se encuentra en fase de evaluación, Condumex Energía prevé que esta nueva línea pueda generar ingresos anuales de entre 200 y 250 millones de pesos, manteniendo un crecimiento de doble dígito.
La estrategia contempla ofrecer soluciones integrales que incluyan ingeniería, suministro y mantenimiento, lo que permitiría a Grupo Carso competir en un mercado cada vez más especializado.
La incursión en almacenamiento eléctrico forma parte de una tendencia global en la que grandes corporativos buscan ampliar su participación en el sector energético más allá de la generación tradicional.
En el caso de Grupo Carso, este movimiento refuerza su apuesta por tecnologías vinculadas a la sostenibilidad y la eficiencia energética, en un entorno donde la demanda eléctrica y la necesidad de estabilidad en el suministro continúan en aumento.








