En medio del alza en los precios del crudo, Pemex reportó un incremento en la producción de gasolinas y diésel durante febrero de 2026 y una reducción en las importaciones.
Durante febrero de 2026, Pemex registró un incremento relevante en la elaboración de combustibles. La producción de gasolinas pasó de 328.3 mil a 416 mil barriles diarios, lo que representa un aumento de 26.71% en comparación anual.
En el caso del diésel, el crecimiento fue aún más pronunciado: pasó de 166 mil a 298.7 mil barriles diarios, un incremento cercano al 80%. Estos datos reflejan una mayor actividad en el Sistema Nacional de Refinación, que ha sido uno de los ejes de la política energética federal.
Menos dependencia de importaciones
En paralelo, la petrolera reportó una disminución en la importación de combustibles. Las compras de gasolina en el exterior bajaron a 274 mil barriles diarios, una reducción de 15.54% respecto al mismo mes del año anterior.
Más significativa fue la caída en la importación de diésel, que se redujo 62.94%, al pasar de 93.1 mil a 34.5 mil barriles diarios. Este comportamiento apunta a una menor dependencia del mercado internacional, uno de los objetivos planteados por el gobierno federal.
Sin embargo, Ramsés Pech, especialista en el sector energético, indicó que la reducción de importaciones no necesariamente implica autosuficiencia, ya que el desempeño del sistema depende de la eficiencia operativa de las refinerías y de los costos asociados a la producción interna.
Caída en combustóleo y enfoque ambiental
Otro de los indicadores relevantes es la reducción en la producción de combustóleo, que pasó de 220.8 mil a 168.2 mil barriles diarios, una disminución de 23.82%.
Este ajuste se vincula con el intento de reducir la generación de un combustible altamente contaminante, cuyo uso ha sido cuestionado por su impacto ambiental. Aun así, el manejo del combustóleo sigue siendo un reto estructural para Pemex, especialmente en el contexto de una mayor refinación.








