Claudia Sheinbaum negó que Trump le exigiera frenar el envío de petróleo a Cuba y anunció ayuda humanitaria mientras México busca una salida diplomática frente a nuevos aranceles.
La presidenta Claudia Sheinbaum negó hoy que el presidente estadounidense Donald Trump le haya pedido frenar el envío de petróleo mexicano a Cuba y confirmó que, pese al nuevo escenario de tensión bilateral, su gobierno prepara un paquete de ayuda humanitaria para la isla.
Según la mandataria, el tema del petróleo nunca se abordó en sus conversaciones con Trump; sin embargo, después de esos contactos la Casa Blanca decretó aranceles adicionales a los países que suministren crudo a Cuba, en el marco de las medidas de presión contra el gobierno cubano.
Sheinbaum precisó que la ayuda humanitaria —que se organizará con apoyo de la Secretaría de Marina y la Secretaría de Gobernación— busca aliviar el impacto inmediato de la caída en el suministro de combustibles. El gobierno mexicano sostiene que Cuba enfrenta un riesgo real de apagones masivos en las próximas semanas ante la reducción de envíos desde México y Venezuela, en un contexto en el que la isla ya arrastra una crisis eléctrica por falta de combustible y fallas en su parque termoeléctrico.
El giro hacia un esquema explícito de “ayuda humanitaria” se da después de que México se consolidara en 2025 como principal proveedor de crudo para Cuba, superando a Venezuela, a través de la filial Gasolinas Bienestar, que exportó en promedio 17,200 barriles diarios de petróleo y 2,000 barriles diarios de refinados entre enero y septiembre de 2025, según reportes de Pemex ante la SEC. La nueva orden ejecutiva de Trump instruye evaluar aranceles a las importaciones provenientes de países que sigan suministrando crudo a La Habana, lo que eleva el costo geopolítico para México y otros socios de la isla.
Analistas señalan que el dilema para México combina tres capas: seguridad energética regional, presión diplomática de Washington y costos reputacionales en los mercados financieros.
“México ha suministrado petróleo a Cuba desde 1979, pero nunca lo había presentado formalmente como ayuda humanitaria”, lo que marca un cambio de narrativa frente a socios y reguladores, recordó Gonzalo Monroy, director de GMEC.
Mientras Trump ha minimizado el riesgo de una crisis humanitaria alegando que Cuba podría acercarse a negociar directamente con Estados Unidos, el gobierno mexicano insiste en buscar una solución diplomática que le permita seguir apoyando a la isla sin escalar el conflicto comercial con Washington.









