Con el oro en máximos históricos, las mineras amplían márgenes y sus acciones lideran sectores financieros.
El precio del oro alcanzó niveles jamás vistos en la historia reciente, superando los 5 mil 100 dólares por onza en los mercados internacionales, con lo que las mineras del mercado han hecho su agosto y han obtenido millonarias ganancias.
Desde el 2025 el oro ha aumentado su valor, y tan sólo este año registra un avance de 16.74% y se cotiza en 5 mil118.91 dólares por onza, mientras que la plata tiene una apreciación de 63.41%, cotizando en 115.62 dólares la onza.
Este repunte ha tenido efectos directos en las empresas mineras dedicadas al oro, que se han convertido en uno de los grandes protagonistas del mercado financiero. Los valores en bolsa de estas compañías han mostrado un notable dinamismo ante la expectativa de mayores ingresos por la venta de lingotes en niveles de precio récord.
En la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) los títulos de empresas mineras han presentado fuertes ganancias. En México, el valor de las acciones de Peñoles registra un crecimiento de 18% en lo que va del año, mientras que Minera Frisco 25% y Grupo México sumó más de 17% en su cotización.
“Este comportamiento refleja que los inversionistas han trasladado parte de sus apuestas hacia compañías directamente expuestas al oro, aprovechando tanto la apreciación de los metales como la percepción de que estas empresas se benefician estructuralmente de un entorno de precios altos”, precisó Gabriela Siller directora de análisis económico de Banco Base.
En Wall Street, por ejemplo, las acciones de gigantes del sector como Newmont y Barrick Mining registraron subidas superiores al 3% tras el récord de precio del oro, mientras que otras firmas internacionales también se beneficiaron del rally.
Oro, un activo de refugio
Desde el año pasado, los mercados globales atraviesan un entorno de alta inestabilidad debido a tensiones geopolíticas, derivadas de los conflictos en Europa y Medio Oriente, así como disputas comerciales e incertidumbre sobre la política económica de Estados Unidos, lo que impulsa a los inversores a buscar seguridad en activos tradicionales como el oro.
El oro se considera un refugio seguro contra riesgos globales, por lo que su demanda sube cuando aumenta la incertidumbre. Además, los riesgos de deuda soberana y expectativas de recortes adicionales de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, ha aumentado la demanda del metal como activo refugio, elevando aún más los precios.
La demanda por parte de bancos centrales e inversores institucionales ha mantenido la presión alcista, lo que a su vez ha reforzado el atractivo de las mineras como vehículo de inversión indirecto para quienes buscan exposición al oro sin comprar lingotes físicos.
Márgenes de beneficio históricos
Siller explicó que más allá de la valorización bursátil, la rentabilidad operativa de las mineras ha alcanzado niveles récord. Históricamente, el oro generado por una onza vendida cubre con holgura los costos de extracción, que suelen ser mucho más bajos que los precios actuales del metal.
Este diferencial entre precio de venta y costo de producción ha permitido no solo mayores retornos, sino también sólido flujo de caja para reinversiones, expansión de proyectos y mejoras financieras dentro de las compañías mineras globales.









