Cox acelera la compra de Iberdrola México, aseguró el respaldo bancario internacional, en un momento clave para el sistema eléctrico del país.
Cox cerró el aseguramiento de la financiación bancaria por 2,650 millones de dólares para concretar la compra de Iberdrola México, informó la empresa a través de un comunicado.
La operación se estructuró como un crédito sindicado en el que participan siete instituciones financieras internacionales, entre los bancos involucrados se encuentran Citi y Goldman Sachs, de Estados Unidos; Barclays y Deutsche Bank, por Europa; Santander y BBVA, desde España, así como Bank of Nova Scotia, de Canadá, con amplia actividad en América.
De acuerdo con Cox, la participación de este grupo de entidades refleja el respaldo del sistema financiero internacional a la compañía y la confianza en la generación de valor asociada a la adquisición de los activos de Iberdrola en México.
La parte del monto total que no será cubierta mediante financiación bancaria se completará con recursos propios de Cox y con financiamiento de inversionistas institucionales, conforme a lo anunciado previamente durante su Capital Markets Day, realizado en octubre pasado en Londres.
Con el cierre de esta financiación, la empresa confirmó que cuenta con los recursos necesarios para ejecutar la transacción y avanzar conforme al calendario previsto para su conclusión.
Reconfiguración del sector eléctrico
La adquisición de Iberdrola México por parte de Cox se enmarca en un proceso más amplio de reconfiguración del sector eléctrico mexicano, marcado por cambios regulatorios, ajustes en la estrategia de empresas privadas y un mayor peso del Estado en el mercado energético.
En los últimos años, Iberdrola inició una revisión de su presencia en México, optando por desinvertir en activos de generación eléctrica para reducir riesgos regulatorios y reordenar su portafolio internacional. Esta decisión abrió la puerta a operaciones corporativas de gran escala en el país, en un sector considerado estratégico.
Están listas las autorizaciones
En paralelo, Cox informó que ya obtuvo las autorizaciones regulatorias necesarias por parte de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) de México para completar la adquisición. La compañía destacó que ambos permisos se otorgaron en un plazo menor al habitual, lo que permitió mantener sin cambios los tiempos planeados para el cierre de la operación.
El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, señaló que la compra de Iberdrola México representa una operación “transformacional”, al fortalecer el tamaño de la empresa, su posicionamiento estratégico y su consolidación como utility integrada dentro del mercado eléctrico mexicano.
Alcance estratégico de la operación
El acuerdo contempla un perímetro que incluye más de 2,600 megavatios de capacidad instalada en operación, una cartera de proyectos de generación por 12 gigavatios y la mayor suministradora privada de electricidad en el país, con una cuota de mercado cercana al 25%, más de 20 teravatios-hora suministrados y más de 500 grandes clientes.
La operación refuerza el papel de Cox en la transición energética en México y fortalece su estrategia de convertir al país en uno de sus principales ejes de negocio en América Latina. Esto se logrará mediante la integración de sus actividades de energía y agua, el desarrollo de soluciones hídricas adaptadas a las necesidades locales y la oferta de suministro eléctrico competitivo para el sector productivo.
Como parte del acuerdo, Cox incorporará a la totalidad de la plantilla de Iberdrola México, integrada por cerca de 700 trabajadores, con el objetivo de preservar el talento, garantizar la continuidad operativa y acelerar nuevas oportunidades de crecimiento en el país.








