El gobierno mexicano busca que EU baje el arancel a autos fuera del T-MEC y evite una desventaja frente a Japón y Europa.
México solicitó a Estados Unidos reducir de 27.5% a 15% el arancel que aplica a las importaciones de automóviles que no cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
El funcionario explicó que actualmente Estados Unidos cobra un arancel de Nación Más Favorecida (NMF) de 2.5% a las importaciones de autos provenientes de países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC), al que se suma un gravamen adicional de 25%. En el caso de vehículos originarios de México y Canadá que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC, esta tasa se ajusta mediante descuentos vinculados al contenido estadounidense incorporado en los vehículos.
Durante su participación en la Mañanera del Pueblo, Ebrard precisó que, con los descuentos aplicables, el arancel efectivo para las importaciones estadounidenses de vehículos de pasajeros y camiones originarios de México asciende a alrededor de 13%.
El secretario señaló que existen precedentes de tasas preferenciales otorgadas por Estados Unidos a otros socios comerciales. En particular, el arancel de 25% se redujo a 15% mediante acuerdos bilaterales con la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, mientras que para el Reino Unido se fijó una tasa de 7.5% para un cupo de hasta 100,000 unidades.
“Lo que estamos pidiendo es que se alineen estas tarifas, de manera que producir en México no resulte más caro que hacerlo en Japón, Corea del Sur, Alemania u otras regiones”, afirmó.
En cuanto al desempeño del sector, el titular de Economía recordó que en 2025 las exportaciones mexicanas de vehículos ligeros disminuyeron 2.7% anual, al ubicarse en 3 millones 385,785 unidades. No obstante, destacó que la caída fue menor a la prevista inicialmente por el gobierno federal.
Van por fortalecimiento del T-MEC
Marcelo Ebrard, afirmó que el primer objetivo estratégico de México en la revisión del T-MEC es mantener vigente el tratado y fortalecerlo, no modificarlo de manera sustancial.
“Queremos que se consolide, se fortalezca lo que hoy tenemos en el tratado. Porque ha funcionado”, señaló el funcionario, al subrayar que el punto de partida del documento que presentará México será explicar por qué el acuerdo es importante, qué se ha ganado y por qué vale la pena preservarlo.
Solución de controversias, en la mira
Uno de los elementos más relevantes para México es el sistema de solución de controversias, el cual fue uno de los principales logros de la revisión de 2019. Ebrard sostuvo que este mecanismo es fundamental para evitar decisiones unilaterales que afecten a las industrias.
“El panel no garantiza que siempre ganes, pero establece una esfera igualitaria. La alternativa es una negociación caso por caso donde siempre estás en desventaja”, explicó.
México buscará que este sistema sea más ágil y abarque más áreas, con el objetivo de reducir la incertidumbre en la aplicación del tratado, una demanda compartida por empresas de los tres países.
El secretario afirmó que el diálogo con Estados Unidos y Canadá es constante y profesional, con reuniones semanales y equipos técnicos trabajando desde hace meses. Las conclusiones formales del proceso serán entregadas a finales de enero, conforme a los plazos establecidos.








