CFE inició licitaciones para instalar un STATCOM en la SE Nuevo Laredo y banco de capacitores (18 MVAr) en SE Falcón, reforzando voltaje y confiabilidad en la frontera.
El nearshoring no sólo llega con naves industriales; llega con megawatts y exigencias de calidad de energía. Por eso, la CFE arrancó 2026 con un paquete de obras de compensación reactiva para Nuevo Laredo: la instalación de un STATCOM (Compensador Estático de VAR) en la Subestación Nuevo Laredo y un banco de capacitores de 18 MVAr en la SE Falcón. El objetivo: estabilizar voltajes, mejorar el factor de potencia y blindar el suministro en un nudo crítico del comercio exterior que concentra parques en expansión y cruces logísticos. La Secretaría de Energía estatal y medios locales confirmaron el inicio del proceso de licitación.
¿Qué cambia un STATCOM en la práctica? Mucho. A diferencia de soluciones pasivas, un STATCOM reacciona en milisegundos a fluctuaciones de la red, inyectando o absorbiendo reactivos para mantener el voltaje en rangos estrechos pese a arranques de cargas grandes o contingencias. En sistemas donde la expansión de carga industrial avanza más rápido que la transmisión, la compensación dinámica es el “airbag” que evita caídas de tensión, disparos de protecciones y apagones en cadena. El banco de 18 MVAr en Falcón complementa al STATCOM: optimiza el factor de potencia, reduce pérdidas y libera capacidad en conductores y transformadores.
Las autoridades presentaron el paquete como parte de una estrategia de confiabilidad para 2026. En paralelo, CFE mantiene en su micrositio los procedimientos de contratación abiertos al público, donde los interesados pueden consultar pliegos, cronogramas y requisitos técnicos, bajo principios de transparencia. Más allá del papeleo, el mensaje para empresas y consumidores es que la frontera recibirá equipamiento que antes veíamos sólo en nudos metropolitanos.
La demanda en Nuevo Laredo no es cuento: el despunte industrial, la electromovilidad y los centros logísticos han elevado cargas sensibles a microcortes y variaciones. En ese contexto, un STATCOM puede marcar la diferencia entre mantener líneas y robots en operación o perder producción por flicker y paros costosos. Medios regionales han perfilado la obra como una prioridad para 2026; el reto será comprimir ingeniería, suministro y montaje para que el refuerzo esté energizado antes de los picos de verano.
¿Qué mirar en los próximos meses?
- Adjudicación: fechas y ganador(es), condiciones de suministro (convertidores, filtros, control), plazos de entrega.
- Integración: pruebas de armónicos, coordinación con protecciones y telecontrol; maniobras de puesta en servicio sin afectar carga.
- Paquete ampliado: más allá de la compensación, se esperan refuerzos en transmisión y subtransmisión (ramales, transformadores) para capturar el beneficio total.
La película grande: México promete 66 obras de transmisión y 6,000 MW nuevos; que Nuevo Laredo arranque con el pie derecho será una señal de que el discurso se convierte en capacidad. Si se cumple el cronograma, la frontera tendrá un colchón eléctrico a la altura de su ambición industrial.









