En noviembre, Pemex llevó gasolinas y diésel a sus mayores niveles de producción en más de una década, en contraste con la débil extracción de crudo y su elevada deuda.
Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró noviembre con uno de los mejores registros recientes en producción de petrolíferos, aun cuando enfrenta presiones en extracción de crudo y en sus indicadores financieros. De acuerdo con estadísticas de la propia empresa, la producción de gasolinas alcanzó 413,503 barriles diarios, un incremento de 75.4% frente a los 235,740 barriles reportados en noviembre de 2024. Se trata del nivel más alto para un mes de noviembre desde 2009 y el mayor volumen mensual desde julio de 2014, cuando la elaboración de gasolinas se ubicó en 455,912 barriles diarios.
El portafolio estuvo compuesto por 375,700 barriles diarios de gasolina Magna y 36,800 barriles de gasolina Premium, ambos con avances tanto en comparación mensual como anual. Este repunte se apoya en una mayor utilización del Sistema Nacional de Refinación (SNR), que en 2021–2023 había operado en torno a 50–55% de su capacidad, tras tocar mínimos cercanos a 40% a mediados de la década pasada, según datos de la Secretaría de Energía y la propia Pemex.
En paralelo, la producción de diésel también mostró un desempeño sólido. Pemex elaboró 280,705 barriles diarios de este combustible en noviembre, lo que implicó un aumento mensual de 9.8% y un crecimiento anual de 72.4%. Es el mejor dato desde diciembre de 2015, cuando la producción de diésel superó los 295,000 barriles diarios. Este comportamiento refuerza el peso del diésel dentro de la canasta de petrolíferos, clave para el transporte de carga, la logística y buena parte de las actividades industriales del país.
El avance en petrolíferos ocurre en un contexto en el que la empresa mantiene una producción de crudo en torno a 1.2 millones de barriles diarios y una deuda financiera superior a los 100 mil millones de dólares, de acuerdo con reportes recientes de la compañía y de agencias calificadoras. Estos mismos reportes subrayan que el programa de apoyo del Gobierno federal contempla inyecciones de capital, emisiones de notas precapitalizadas y recompras de bonos, con el objetivo de estabilizar la operación y sostener los planes de refinación hacia 2027.
En materia de precios al consumidor, con información del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la Comisión Nacional de Energía, el precio promedio de la gasolina Magna fue de 23.60 pesos por litro en noviembre, único combustible con ligera reducción anual. La Premium se ubicó en 25.76 pesos por litro y el diésel en 26.29 pesos, ambos con incrementos respecto al año previo. El comportamiento estuvo influido por el acuerdo entre el Gobierno federal y empresas gasolineras para mantener un precio tope de 24 pesos por litro en la gasolina regular, renovado en agosto, así como por la evolución del IEPS y la referencia internacional de precios.









