La industria química exige el pago inmediato de más de 25 mil millones de dólares que Pemex adeuda, y acceso a gas natural competitivo para sobrevivir.
Durante la inauguración del 57 Foro Nacional de la Industria Química, los principales líderes del sector denunciaron la grave situación financiera y operativa que enfrenta la industria como resultado de la falta de pagos por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la limitada disponibilidad de gas natural competitivo. Según estimaciones presentadas en el evento, la deuda de Pemex con sus proveedores supera los 25 mil millones de dólares, una cifra que consideran insostenible para la cadena de suministro industrial.
Álvaro Fernández, presidente del Consejo de Alfa y de su subsidiaria Alpek, señaló como contradictorio que el gobierno federal solicite mayores niveles de producción, inversión y crecimiento, mientras mantiene una política de pagos diferidos e incumplimientos contractuales. “Te cambian el marco regulatorio, pero siguen sin pagarte”, afirmó. Criticó que, mientras se aseguran los salarios futuros, los adeudos por servicios prestados en 2024 siguen sin resolverse.
El presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), José Carlos Pons, advirtió sobre la dependencia de México respecto al gas natural importado, especialmente en un contexto geopolítico incierto. Llamó a reactivar la exploración y producción nacional de hidrocarburos como una medida estratégica para garantizar la seguridad energética y la viabilidad de la industria química.
Uno de los puntos críticos abordados fue la subutilización de la capacidad instalada en plantas químicas del país, debido a la falta de materias primas esenciales como etano, propileno, amoníaco y óxido de etileno. Esta situación ha llevado a un rendimiento muy por debajo del potencial de la industria, a pesar de una producción que en 2024 alcanzó los 21 mil millones de dólares.
El foro también reveló que la industria química mexicana enfrenta un déficit comercial récord de 24 mil 700 millones de dólares, el más alto entre todos los sectores industriales nacionales. Esta cifra refleja la creciente dependencia de insumos del extranjero y la pérdida de competitividad frente a países como Estados Unidos, que gracias al desarrollo del fracking ha pasado en 15 años de ser un importador neto a un exportador clave de gas natural.
Aunque los representantes empresariales reconocieron una mayor apertura al diálogo por parte de la administración federal, también señalaron la falta de acciones concretas y urgentes que den certeza al sector sobre el rumbo energético y productivo que tomará el país.








