Moody’s ve positivo el plan de Pemex, pero advierte: sin inversiones masivas, eficiencia operativa y disciplina financiera, su ejecución no será sostenible.
La calificadora Moody’s considera que el nuevo Plan Estratégico 2025–2035 de Pemex representa un avance relevante para su perfil crediticio, pero advierte que su ejecución requerirá inversiones sustanciales y enfrenta desafíos estructurales graves.
Según su análisis titulado “Plan estratégico y recientes transacciones financieras para atraer capital son positivos para el perfil crediticio de Pemex”, la agencia resalta que el éxito del plan dependerá no sólo del respaldo gubernamental, sino también de la capacidad operativa de Pemex para ejecutar proyectos complejos, reorientar su estrategia exploratoria hacia zonas geológicamente más desafiantes, y acelerar su transición energética.
Moody’s subraya que los principales campos productores de Pemex están en etapa de declinación, y que la estrategia de explotar campos cercanos a pozos mayores, usada durante el sexenio pasado, no es sostenible en el largo plazo. Aunado a ello, Pemex enfrenta problemas acumulados:
- Deuda financiera de 98,786 millones de dólares, con vencimientos por 5,100 mdd en lo que resta de 2025 y 18,700 mdd en 2026.
- Pasivos con proveedores por más de 20 mil millones de dólares.
- Obligaciones laborales superiores a los 70 mil millones de dólares.
El Plan Estratégico contempla aumentar la producción nacional de combustibles, fertilizantes y petroquímicos, reducir la dependencia de importaciones, lograr la autosuficiencia energética y preparar una transición paulatina hacia energías renovables.
Moody’s considera que los recientes movimientos financieros realizados por Pemex (como la mejora en la calificación de sus certificados bursátiles) y el respaldo explícito del gobierno federal son señales positivas, pero insiste en que se requieren acciones concretas, recursos sostenibles y una gestión operativa más eficiente.








