Pemex no logró su meta de reducción de emisiones en refinación. Aumentaron los contaminantes tóxicos y se incumplió el objetivo climático clave para 2024.
Petróleos Mexicanos (Pemex) no logró cumplir con su ambiciosa meta de reducción de emisiones en la refinación de hidrocarburos. Para 2024, la empresa se había propuesto disminuir la intensidad de emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) de 60.4 a 40.6 toneladas por cada mil barriles procesados, lo que representaba una reducción del 32.7%. Sin embargo, el resultado fue apenas de 59.3 tCO2e/mb, una mejora marginal frente a 2023.
Según su Informe de Sostenibilidad 2024, la refinación representa el 9.4% de las emisiones totales de Pemex, y es también la principal fuente de partículas suspendidas en la atmósfera. En 2024 se emitieron 9.2 mil toneladas de estas partículas, de las cuales 81% provinieron de la refinación, especialmente del Sistema Nacional de Refinación.
Estas partículas incluyen óxidos de azufre (SOx), gases altamente tóxicos que provocan daños respiratorios, bronquitis, asma y lluvia ácida. Las emisiones de SOx aumentaron 18.4% respecto al año anterior, alcanzando 1.3 millones de toneladas, debido a problemas en plantas recuperadoras de azufre.
En cuanto a los óxidos de nitrógeno (NOx), se generaron 84 millones de toneladas, una reducción de 3.8% atribuida a menores desfogues y mejoras en eficiencia energética. La mayor parte provino de la producción de hidrocarburos (62.7%), seguida por la refinación (23.2%).
Respecto a los compuestos orgánicos volátiles (COV), se emitieron 42.3 millones de toneladas, un 4.2% menos que en 2023. La refinación fue nuevamente la mayor fuente, con el 35.2% del total.
Pemex ha trazado una hoja de ruta para reducir emisiones en la refinación hacia 2030, centrada en tres ejes: sustitución de compresores para evitar la quema de gases, mantenimiento de equipos, y acciones específicas para reducir la quema rutinaria. Como referencia, busca replicar en todo el sistema los niveles de la refinería de Salina Cruz, que ya registra niveles bajos de emisiones por quema rutinaria (5 tCO2e/mb).
Este panorama confirma que, pese a los esfuerzos en sostenibilidad, Pemex enfrenta grandes retos para descarbonizar su operación más contaminante: la refinación.








