Durante julio de 2025, México recibió más de 104 mil millones de pesos en anuncios de inversión de 15 empresas, destacando los sectores alimenticio, farmacéutico, automotriz y logístico. La diversificación regional refuerza el dinamismo económico impulsado por la relocalización industrial.
Julio cerró con una ola de anuncios de inversión que fortalecen la posición de México como uno de los destinos más atractivos para el capital productivo en América Latina. En total, al menos quince empresas anunciaron proyectos que, en conjunto, representan más de 104 mil millones de pesos. Las inversiones están diversificadas en sectores estratégicos como alimentos, logística, farmacéutica, manufactura, automotriz y bienes raíces industriales, abarcando más de diez estados del país.
La inversión más significativa del mes fue la anunciada por Grupo Bimbo, que destinará 2,000 millones de dólares a la expansión de sus operaciones. Este ambicioso plan contempla nuevas instalaciones y modernización de plantas en Baja California, Yucatán, Ciudad de México, Nuevo León, Querétaro, Puebla y Estado de México. Este movimiento no solo confirma el liderazgo de Bimbo en el sector alimenticio, sino también el atractivo que México sigue ofreciendo para compañías con vocación global.
En segundo lugar, Amazon consolidó su presencia en el país con la apertura de un nuevo centro logístico en Coyoacán, Ciudad de México. La inversión, estimada en 50 mil millones de pesos, refuerza la red de distribución de la firma en el sur de la capital y busca atender la creciente demanda de comercio electrónico.
El sector farmacéutico tuvo un papel destacado en julio, con cuatro importantes inversiones en el Estado de México y Ciudad de México. Laboratorios KENER anunció una inversión de 5,180 millones de pesos; GENBIO invertirá 4,000 millones; ALPHARMA BioGenTec destinará 800 millones; y NEOLSYM inyectará 500 millones más. Estos proyectos impulsan el fortalecimiento del clúster farmacéutico del centro del país, donde se combinan talento calificado, infraestructura logística y cercanía con grandes centros de consumo.
En la región norte, las inversiones en bienes raíces industriales y manufactura también cobraron fuerza. La firma suiza Franke inauguró una planta de manufactura en San Luis Potosí, con una inversión de 82 millones de dólares. Meor, por su parte, anunció una inversión de 150 millones de dólares en Baja California para desarrollar infraestructura industrial, mientras que Thor Urbana destinará 2,400 millones de pesos a un nuevo parque industrial en Nuevo León, uno de los epicentros del nearshoring.
La expansión de ABB en San Luis Potosí, con una inversión de 12.1 millones de dólares para su planta de soluciones de electrificación, refuerza el posicionamiento de México en sectores vinculados a la transición energética.
La industria automotriz mantuvo su dinamismo con una serie de inversiones en diversas regiones del país. NBHX anunció 450 millones de pesos en Aguascalientes; SK Tec y American Industries invertirán 19.8 y 17 millones de dólares, respectivamente, en Guanajuato; mientras que Dual Borgstena destinará 300 millones de pesos en Coahuila. Estos anuncios refuerzan la cadena de valor automotriz mexicana, una de las más robustas a nivel global.
Por último, DEACERO inició la construcción de una planta para manejo de residuos de acero en Toluca, Estado de México, con una inversión de 150 millones de pesos. Este proyecto refuerza el compromiso del sector siderúrgico con prácticas sostenibles y reciclaje industrial.
El repunte en inversiones refleja la confianza empresarial en la capacidad productiva del país, en parte impulsada por la relocalización de cadenas de suministro (nearshoring). Sin embargo, este dinamismo también pone presión sobre el gobierno federal para garantizar condiciones de certeza jurídica, infraestructura adecuada y disponibilidad de talento técnico. En un entorno global marcado por tensiones geopolíticas, México debe afianzar su posición como socio confiable y competitivo.









