El acuerdo busca fortalecer el intercambio de conocimientos y mejores prácticas en operaciones de aguas profundas.
Petróleos Mexicanos (Pemex) y Woodside Energy ampliaron su marco de cooperación con la firma de un Memorando de Entendimiento (MoU) no vinculante. Este nuevo acuerdo implica otras condiciones para la producción petrolera de México.
Esta alianza buscará fortalecer el intercambio de conocimientos técnicos, experiencias y mejores prácticas en materia de exploración y producción de hidrocarburos.

¿Qué implica el acuerdo entre Woodside Energy y Pemex?
Asimismo, el acuerdo abre la posibilidad de que Pemex y la empresa australiana identifiquen y evalúen conjuntamente nuevas oportunidades de colaboración, así como proyectos integrales de exploración y extracción que aprovechen las capacidades técnicas y operativas de ambas compañías.
Aunque el memorando no representa por sí mismo un compromiso para desarrollar nuevos proyectos, su relevancia para México radica en que amplía la relación entre Pemex y Woodside más allá del desarrollo del campo Trion, uno de los proyectos petroleros más complejos actualmente en marcha en el país.
Trion, el principal antecedente de la cooperación
El nuevo acuerdo ocurre mientras Woodside avanza en el desarrollo de Trion, un campo de aguas ultra profundas ubicado en el Golfo de México, a unos 180 kilómetros de las costas de Tamaulipas y aproximadamente a 90 kilómetros de la frontera marítima con Estados Unidos.
Pemex descubrió el yacimiento en 2012, pero su desarrollo se retrasó durante más de una década debido a los elevados requerimientos de inversión, infraestructura y tecnología asociados con la explotación de un campo de esta complejidad.
Woodside asumió posteriormente el desarrollo del proyecto y actualmente trabaja para llevarlo a producción. En julio de 2026, la compañía reportó un avance de 64% y confirmó que se habían perforado tres de los 24 pozos contemplados en el proyecto. La empresa mantiene su previsión de obtener la primera producción de petróleo en 2028.
Trion es considerado un activo estratégico debido a su potencial petrolero y a las capacidades tecnológicas que requiere su explotación. El campo cuenta con recursos prospectivos estimados en 181 millones de barriles de petróleo crudo y contiene aceite ligero y gas natural asociado.
Trion representa un caso relevante. Su eventual entrada en producción a partir de 2028 podría contribuir a sostener parte de la plataforma petrolera del país, aunque su impacto dependerá del ritmo de extracción que alcance el campo y de la evolución de la producción de otros activos de Pemex.
Por ello, el nuevo memorando debe analizarse menos como un anuncio de producción inmediata y más como una señal sobre la estrategia que podría seguir Pemex para desarrollar recursos que requieren elevados niveles de inversión, tecnología especializada y experiencia en operaciones de aguas profundas.
La pregunta para los próximos años será si Trion se mantiene como un proyecto aislado o se convierte en el punto de partida de una estrategia más amplia de cooperación entre Pemex y operadores internacionales.











