El empleo manufacturero cayó 1.36% anual en julio; muebles, textiles, transporte, plástico y vestido registraron los mayores descensos.
El empleo manufacturero no logra salir de terreno negativo. Durante julio de 2026, el personal ocupado total disminuyó 0.01% respecto al mes anterior, después del avance registrado en junio, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG).
La Encuesta Mensual de las Industrias Manufactureras (EMIM), muestra un estancamiento mensual, pero la comparación anual muestra con mayor claridad la debilidad del mercado laboral industrial: el personal ocupado se contrajo 1.36% frente a julio de 2025.
Con este resultado, el indicador acumuló 41 meses consecutivos con retrocesos a tasa anual. Hay, no obstante, una moderación en el ritmo de caída, pues en junio la contracción había sido de 1.53%.
Automotriz, muebles y textiles pierden empleo
La debilidad no sucede de forma equitativa entre las actividades manufactureras. El mayor descenso anual de julio se registró en la fabricación de muebles, colchones y persianas, donde el personal ocupado cayó 5.74%.
Le siguió la fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir, con una disminución de 4.11%.
Uno de los datos más relevantes está en la fabricación de equipo de transporte, actividad estrechamente relacionada con la industria automotriz, donde el empleo retrocedió 3.35% anual.
La industria del plástico y del hule reportó una caída de 3.16%, mientras que la fabricación de prendas de vestir disminuyó 2.90%.
Electrónica rompe con la tendencia
La fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y otros equipos, componentes y accesorios electrónicos encabezó los incrementos, con un crecimiento anual de 4.66%.
También avanzó la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón, con 1.53%; maquinaria y equipo, con 1.08%, e impresión e industrias conexas, con un crecimiento de 0.28%.
El contraste muestra un mercado manufacturero a distintas velocidades: mientras algunas industrias tradicionales y el equipo de transporte reducen sus plantillas, actividades vinculadas con electrónica y tecnología muestran crecimiento.
¿Qué está presionando al empleo manufacturero?
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis ecnómico de Banco Base, las presiones comerciales provenientes de Estados Unidos, particularmente sobre las industrias automotriz y siderúrgica; la debilidad de la inversión privada y el incremento de los costos laborales son los elementos que están presionando al sector.
Además, factores como la incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos y la confianza empresarial también son considerados variables relevantes para las decisiones de inversión.
Estas explicaciones deben distinguirse de las cifras del INEGI: son elementos de análisis sobre el desempeño de la industria y no conclusiones causales de la EMIM.
Menos empleo, pero mejores remuneraciones
Las horas trabajadas aumentaron 0.06% respecto a junio, aunque permanecieron 1.15% por debajo del nivel registrado un año antes.
En sentido contrario, las remuneraciones medias reales aumentaron 4.01% anual, su mayor crecimiento desde el inicio de 2026.
Esto significa que, mientras el número de trabajadores y las horas laboradas permanecen por debajo de los niveles de hace un año, las remuneraciones reales promedio continúan avanzando.
Finalmente, la capacidad de planta utilizada se ubicó en 81.5% durante julio.
El balance deja así una señal dual para la manufactura mexicana: la caída del empleo se está moderando, pero todavía no termina. Después de 41 meses consecutivos de contracciones anuales, la evolución de sectores de alto peso, como el automotriz, será determinante para saber cuándo el indicador finalmente puede regresar a terreno positivo.











