De acuerdo con la CNE sin constancia de registro, comercializadores y distribuidores no podrán suministrar combustible, explica Alicia Zazueta, CEO de eServices.
Las empresas que utilizan combustibles para abastecer sus propios vehículos enfrentan nuevas obligaciones regulatorias en México. La Comisión Nacional de Energía (CNE) abrió un programa de registro para identificar y regularizar instalaciones de autoconsumo de petrolíferos que actualmente operan sin permiso.
El plazo vence el 31 de diciembre de 2026 y cumplir tendrá una consecuencia determinante para la continuidad de las operaciones: contar con una constancia que permita seguir recibiendo combustible.
En entrevista, Alicia Zazueta, CEO de eServices, explicó que el programa no es voluntario y está dirigido a particulares que actualmente operan instalaciones donde reciben, almacenan y despachan petrolíferos para sus propios vehículos sin contar con el permiso correspondiente.
“No es un programa voluntario, es un programa obligatorio”, señaló.
¿Qué es un patio de autoconsumo?
Un patio de autoconsumo funciona de manera similar a una estación de servicio, pero tiene una diferencia fundamental: no vende combustible al público.
El producto almacenado se utiliza exclusivamente para abastecer los vehículos de la propia empresa, una práctica común en actividades como transporte de mercancías y pasajeros, construcción, agricultura y pesca.
Zazueta explicó que estas instalaciones existen desde hace décadas. La diferencia ahora es que la autoridad busca contar con información precisa de los sitios que se encuentran en operación.
Para ello, las empresas tendrán que proporcionar datos como su geolocalización, actividad económica, capacidad de los tanques, tipo de producto almacenado, número de bombas o dispensarios y vehículos abastecidos.
También deberán presentar información sobre la configuración de la instalación y material fotográfico.
Sin constancia, el combustible está en juego
Uno de los aspectos centrales del nuevo esquema está en las consecuencias de no completar el procedimiento.
De acuerdo con Zazueta, una vez concluido el programa, la CNE contará con un listado de los particulares registrados. La constancia será el elemento que permitirá a comercializadores o distribuidores identificar a quiénes pueden continuar suministrando producto.
“Los que no se registren y no tengan la constancia de registro ya no se les pudiera suministrar producto”, explicó la especialista.
En términos operativos, esto podría significar que una empresa que dependa de su patio de autoconsumo para mantener en circulación su flota enfrente dificultades para continuar abasteciéndose si no regulariza su situación.
CNE quiere conocer de dónde viene el combustible
El registro también coloca la trazabilidad de los petrolíferos entre sus principales componentes. Las empresas deberán acreditar que el combustible almacenado y despachado tiene una procedencia lícita. Zazueta explicó que esto puede documentarse mediante contratos de suministro, facturas y cartas porte, entre otros elementos que permitan seguir la ruta del producto.
“Uno de los requisitos fundamentales es acreditar que el producto que tú estás almacenando y despachando sea lícito”, destacó.
La intención es conocer desde qué terminal salió el combustible y hacia dónde fue destinado.
Este seguimiento se inserta en los esfuerzos regulatorios para incrementar la trazabilidad del mercado de combustibles y detectar operaciones irregulares.
Empresas tienen hasta el 31 de diciembre
El programa fue publicado el 11 de agosto de 2026, entró en vigor el día 12 y concluirá el 31 de diciembre.
Además de la información técnica de las instalaciones, Zazueta señaló que se solicitan datos relacionados con los volúmenes manejados durante 2024, 2025 y parte de 2026.
La CEO de eServices consideró que uno de los principales desafíos para las empresas es determinar qué adecuaciones necesitan realizar para cumplir con las disposiciones aplicables.
“Más que resistencia hay dudas”, sostuvo al referirse a la reacción que ha encontrado entre los usuarios.
Las inquietudes van desde los requisitos para regularizarse hasta los cambios que podrían necesitar los equipos, las inversiones involucradas y las consecuencias jurídicas de proporcionar la información a la autoridad. Por ello, recomendó realizar un diagnóstico de cada instalación antes de integrar el expediente.
Para las empresas que dependen diariamente del autoconsumo de petrolíferos, tienen hasta el 31 de diciembre de 2026 para contar con la constancia y mantener el acceso al suministro de combustible.










