América Latina concentra grandes reservas de cobre y litio, pero enfrenta obstáculos regulatorios y de infraestructura.
La transformación tecnológica y energética mundial, así como la expansión de la inteligencia artificial (IA), están impulsando una nueva carrera por los minerales críticos. Los centros de datos y la transición hacia energías limpias están convirtiendo a recursos como el litio, el cobre, el cobalto y las tierras raras en activos estratégicos para gobiernos y empresas, de acuerdo con Moody’s Ratings.
Un informe de la calificadora destaca que estos minerales ya no son vistos únicamente como commodities, sino como elementos esenciales para la seguridad nacional, la política industrial y la fabricación de tecnologías avanzadas.
Moody’s estima que América Latina cuenta con aproximadamente el 40% de las reservas mundiales de cobre y el 60% de los recursos globales de salmueras de litio, lo que fortalece su posición dentro de la cadena global de suministro. Chile, Argentina, Brasil y Perú concentran buena parte de ese potencial.
Sin embargo, la calificadora advierte que las ventajas geológicas de la región se enfrentan a obstáculos persistentes como incertidumbre regulatoria, retrasos en permisos, conflictos sociales, limitaciones logísticas y elevados costos de infraestructura. Estos factores pueden retrasar inversiones y reducir la competitividad frente a otros mercados.
China mantiene el liderazgo en refinación
Uno de los principales retos para América Latina es la escasa capacidad de procesamiento. Moody’s señala que China controla entre el 60% y el 80% de la refinación mundial de litio, cobalto, grafito y tierras raras, gracias a décadas de inversión y una cadena de suministro altamente integrada.
La dependencia latinoamericana de exportar materias primas o materiales semiprocesados limita los márgenes de ganancia y aumenta la exposición a la volatilidad de precios internacionales. La expansión del procesamiento local podría mejorar la rentabilidad y fortalecer el perfil crediticio de las empresas de la región.
Una oportunidad impulsada por la geopolítica
El reporte también destaca que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China están acelerando la búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento. Países como Estados Unidos, Japón, Corea del Sur e India han implementado incentivos y políticas para asegurar el acceso a minerales críticos.
América Latina es una alternativa atractiva debido a su menor riesgo geopolítico y a la disponibilidad de recursos estratégicos. No obstante, Moody’s subraya que el éxito dependerá de la capacidad de los gobiernos para ofrecer certidumbre regulatoria, infraestructura adecuada y políticas de largo plazo.
México no se queda atrás
En el caso de México, el pasado 4 de febrero se anunció un Acuerdo de Minerales Críticos entre el país y Estados Unidos, lo cual abre una ventana de oportunidad para la minería mexicana.
El acuerdo contempla la identificación de minerales de interés mutuo y mecanismos como precios mínimos ajustados en frontera; no obstante, su objetivo central es asegurar el abasto regional de litio y tierras raras, insumos estratégicos para sectores como la electromovilidad, energía eólica, semiconductores, telecomunicaciones y sistemas de defensa.
El interés de Estados Unidos responde, en buena medida, a la necesidad de reducir su dependencia del procesamiento dominado por China, que concentra alrededor de 70% de los minerales críticos y tierras raras, y hasta 90% en algunos segmentos. Sin embargo, disminuir esa dependencia tardaría hasta 15 años.
Datos de la Secretaría de Economía (SE), muestran que México es productor relevante de minerales estratégicos como el cobre, que genera al menos una docena de insumos clave para industrias vinculadas con electromovilidad, digitalización y tecnologías limpias. También produce grafito y manganeso, utilizados en la fabricación de autos eléctricos, aunque no de manera dominante.








