Las exportaciones de México crecieron 34% en junio, impulsadas por el equipo de cómputo, mientras la industria automotriz prácticamente se estancó y pierde peso en la balanza comercial.
La economía mexicana cerró junio con uno de sus mejores resultados en comercio exterior de los últimos años. Las exportaciones crecieron 34.35% anual, impulsadas principalmente por la industria manufacturera, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Las cifras reportadas muestran que la balanza comercial alcanzó un superávit acumulado de 9,857 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, el mayor desde que existen registros comparables.
De acuerdo con las cifras, las exportaciones no petroleras representaron 97.12% del total, mientras que las petroleras apenas aportaron el 2.88%.
Aunque el crecimiento exportador es notable, ha cambiado significativamente, pues la industria automotriz, históricamente el principal motor de las exportaciones mexicanas, ha perdido dinamismo.
Las exportaciones automotrices apenas crecieron 0.97% en el primer semestre, quedando muy por debajo del desempeño del resto de la manufactura.
En contraste, las exportaciones manufactureras no automotrices avanzaron 37.56%, impulsadas por el fuerte aumento en la producción y ensamble de equipo de cómputo, que se ha convertido en el nuevo eje del comercio exterior mexicano.
El auge del cómputo desplaza a la industria automotriz
El crecimiento reciente está estrechamente ligado a la expansión de la demanda de servidores y equipos tecnológicos en Estados Unidos, así como a la instalación de centros de datos que han impulsado la producción en México.
Sin embargo, este cambio de composición ha reducido el peso relativo de la industria automotriz dentro de las exportaciones totales, que ahora enfrenta un crecimiento prácticamente plano.
Como resultado, las manufacturas no automotrices ya representan 67.65% de todas las exportaciones mexicanas, la mayor proporción registrada.
El riesgo: crecimiento con menor valor agregado
El crecimiento está concentrado en el ensamble de equipo de cómputo con componentes importados, principalmente de Asia, que luego se reexportan a Estados Unidos.
Este modelo genera menos valor agregado y menor derrama laboral que sectores como el automotriz, que tradicionalmente ha tenido cadenas productivas más profundas en el país.
Importaciones también aceleran
Las importaciones crecieron 27.99% anual en junio, con un fuerte aumento en bienes intermedios, que avanzaron 30.87% y representan casi el 80% del total.
Este comportamiento refuerza la dependencia de insumos importados para sostener el dinamismo exportador.
En contraste, las importaciones de bienes de capital apenas crecieron 1.09%, lo que sugiere una inversión productiva débil.
Superávit histórico, pero con advertencias
En el acumulado del primer semestre, México registró un superávit comercial de 9,857.26 millones de dólares, muy superior al del año anterior.
El saldo positivo fue impulsado por un superávit no petrolero récord de 25,201 millones de dólares, que compensó el déficit energético.











