La CFE apuesta por la energía solar y el hidrogeno verde con el Proyecto Oasis y la central de Puerto Peñasco para ampliar la generación renovable y fortalecer la seguridad energética.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) avanza en la construcción de dos proyectos estratégicos que buscan fortalecer la generación de energía renovable en México y acelerar la transición energética del país, se trata del Proyecto Oasis, en Baja California Sur, y de la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, en Puerto Peñasco, Sonora, iniciativas que aprovecharán recursos naturales como el sol y el hidrógeno verde para producir electricidad de manera más limpia.
Durante la conferencia matutina de este miércoles, la directora general de la CFE, Emilia Esther Calleja Alor, explicó que la ubicación de los proyectos responde a las condiciones naturales de cada región y a las necesidades futuras de consumo eléctrico.
“Cada proyecto lo estamos ubicando donde puede aprovecharse mejor los recursos y atender las necesidades de cada una de las regiones en cuanto a requerimientos eléctricos”, señaló.
La funcionaria detalló que la estrategia contempla distintas tecnologías según las características geográficas del país. Mientras el sur cuenta con recursos hídricos para fortalecer centrales hidroeléctricas, el norte concentra condiciones ideales para proyectos fotovoltaicos de gran escala. Asimismo, el Istmo y las zonas costeras ofrecen potencial para parques eólicos, mientras que estados como Baja California Sur, Jalisco, Puebla y Michoacán destacan por sus recursos geotérmicos.
Oasis: energía solar, baterías e hidrógeno verde
Uno de los proyectos más innovadores es el Sistema Eléctrico Mulegé, conocido como Proyecto Oasis, que se desarrollará en Baja California Sur.
La iniciativa busca resolver uno de los principales desafíos energéticos de la región: al no estar conectada al Sistema Eléctrico Nacional, gran parte de la electricidad que consume actualmente depende de combustibles fósiles.
Para revertir esta situación, el proyecto combinará tres tecnologías:
- Una central fotovoltaica de 72 megawatts (MW).
- Un sistema de almacenamiento con baterías de 20 MW.
- Un sistema de producción y almacenamiento de hidrógeno verde.
La electricidad generada por los paneles solares alimentará equipos especializados que separan el hidrógeno contenido en el agua. Posteriormente, este combustible limpio podrá utilizarse para generar electricidad cuando sea necesario.
De acuerdo con la CFE, la energía producida será equivalente al consumo de aproximadamente 40 mil hogares, además de contribuir a la reducción de emisiones contaminantes en la región.
Puerto Peñasco busca ser la mayor central solar de América
El segundo proyecto estratégico es la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, ubicada en Puerto Peñasco, Sonora.
La obra aprovechará la alta radiación solar del estado para generar electricidad mediante paneles fotovoltaicos y alcanzar una capacidad total de mil megawatts, lo que la convertiría en la central solar más grande del continente americano.
La inversión destinada al proyecto supera los mil 400 millones de dólares, informó la directora de la CFE.
Además de incrementar la generación renovable, la construcción del complejo busca impulsar el desarrollo económico regional mediante la creación de empleos y la expansión de infraestructura energética.
“Su construcción también impulsa el desarrollo regional, genera empleos y fortalece la infraestructura de energía de la nación”, afirmó Calleja Alor.
La CFE considera que estos proyectos serán fundamentales para atender el crecimiento de la demanda eléctrica en sectores industriales, puertos, hospitales, escuelas, ciudades y destinos turísticos.










