Un análisis de ManpowerGroup advierte que el crecimiento de la infraestructura digital y energética en el mundo está superando la disponibilidad de ingenieros calificados.
La demanda energética global experimentará un crecimiento acelerado en los próximos años, impulsada por la expansión de la infraestructura digital, los centros de datos y la electrificación de sectores productivos. Sin embargo, este avance enfrenta un obstáculo clave: la escasez de ingenieros calificados.
De acuerdo con un análisis del Work Intelligence Lab de ManpowerGroup, se proyecta que el consumo energético de los centros de datos se duplicará hacia 2030, en un contexto de creciente digitalización y adopción tecnológica.
Centros de datos y autos eléctricos impulsan el consumo
El aumento en la demanda energética está vinculado al crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial, el almacenamiento de datos y los vehículos eléctricos.
Los centros de datos, fundamentales para sostener la economía digital, concentrarán gran parte de este crecimiento, especialmente en regiones como Estados Unidos y Europa.
Este escenario implica la necesidad de infraestructura eléctrica más robusta y de profesionales capaces de diseñar, operar y mantener sistemas complejos.
Escasez global de ingenieros
A pesar del crecimiento de la demanda, la oferta de talento especializado no ha evolucionado al mismo ritmo. A nivel global, el 73% de los empleadores reporta dificultades para encontrar ingenieros calificados.
El problema es particularmente evidente en economías avanzadas:
- En Estados Unidos, cerca de un tercio de los 400 mil nuevos puestos de ingeniería anuales no se cubre
- En Reino Unido y Japón se proyectan déficits de hasta 1.7 millones de ingenieros hacia el final de la década
Estos datos reflejan un desajuste estructural entre la formación de talento y las necesidades del mercado laboral.
México, ante el reto de la infraestructura
México no es ajeno a esta tendencia. Como parte de la región de Norteamérica, el país enfrenta una creciente demanda de infraestructura energética y digital.
Estados como Querétaro, donde se han instalado campus tecnológicos de escala global, requieren una mayor capacidad energética. Se estima que el país necesitará 1.5 gigavatios de potencia instalada para atender la demanda del sector de centros de datos.
Este crecimiento implica una presión adicional sobre la disponibilidad de ingenieros eléctricos y civiles especializados.
Inteligencia artificial transforma el trabajo
El estudio también destaca el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el sector. Si bien esta tecnología permite automatizar tareas rutinarias, también incrementa la importancia del pensamiento crítico y el criterio humano.
Sin embargo, existen preocupaciones entre los profesionales:
- El 29% de las empresas señala que su personal no cuenta con habilidades suficientes para usar IA
- El 76% de los ingenieros teme una dependencia excesiva de estas herramientas
- El 57% de los trabajadores no ha recibido capacitación para enfrentar estos cambios
Capacitación, el principal desafío
Ante este panorama, las empresas enfrentan el reto de formar talento de manera acelerada. La capacitación y la retención de personal se perfilan como estrategias clave para cerrar la brecha.
“La combinación de una oferta limitada de talento y una demanda creciente implica que los empleadores podrían verse en la necesidad de formar rápidamente la fuerza laboral que necesitan”, señaló Beatriz Robles, directora de operaciones de Manpower México.
El impulso a programas de formación se presenta como una alternativa para mitigar la escasez de ingenieros, especialmente en un entorno donde las nuevas generaciones llegan con mayor familiaridad con herramientas digitales, pero requieren fortalecer habilidades técnicas y analíticas.
Un reto para el crecimiento económico
El desbalance entre la creciente demanda energética y la limitada oferta de talento especializado plantea un desafío para el desarrollo económico global.
La capacidad de los países para atender este déficit será clave para sostener la expansión de sectores estratégicos como la tecnología, la energía y la industria.







