El arranque de 2026 muestra una economía débil, con menor actividad y una inversión aún rezagada.
La economía mexicana inicia 2026 más débil de lo previsto, pues el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) tuvo una revisión a la baja para enero y anticipa un modesto crecimiento para febrero .
De acuerdo con datos del INEGI, enero pasa de una estimación preliminar de crecimiento mensual de 0.31% a una contracción de 0.21%, mientras que para febrero se anticipa un incremento de apenas 0.14%.
Este ajuste revela que la economía pierde fuerza en el arranque del año y que sus motores internos no están mostrando una recuperación sólida.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, si durante marzo no se registra crecimiento mensual, el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre avanzaría apenas 0.09% trimestral, una clara desaceleración frente al 0.86% reportado en el cuarto trimestre de 2025. En términos anuales, el crecimiento se moderaría a 1.54%, también por debajo del 1.79% observado en el cierre del año previo.
La formación bruta de capital fijo, indicador que mide la inversión, crece 0.74% trimestral en el cuarto trimestre, luego de haber caído 0.86% en el trimestre previo. Al interior, la inversión pública avanza 2.04%, cortando una racha de cuatro trimestres consecutivos de bajas, mientras que la inversión privada sube 0.58%, tras una contracción de 0.46%.
También el consumo muestra señales positivas. El consumo privado crece 1.03% trimestral, ligando cuatro trimestres al alza, mientras que el consumo de gobierno avanza 0.80%. En el frente externo, las exportaciones aumentan 1.11% y las importaciones suben 5.07%, acumulando tres trimestres consecutivos de crecimiento.
Siller destaca que pese a los avances, no alcanza para revertir la debilidad acumulada del año, particularmente en materia de inversión.
La inversión, el mayor foco rojo
En el acumulado de 2025, el PIB de México crece solo 0.79% respecto a 2024. Se trata del menor crecimiento anual desde 2020, cuando la economía cae 8.56% por el impacto de la pandemia.
La principal debilidad se concentra en la inversión, que registra una contracción de 6.36% en el año. Se trata de una caída relevante en perspectiva histórica, superada únicamente por episodios de fuerte deterioro económico como 1995, 2001, 2009 y 2020.
Dentro de este componente, la inversión pública retrocede 18.87%, luego de haber crecido 33.19% en 2024. El ajuste responde a una menor ejecución de proyectos de inversión física. Históricamente, solo en 1995 se observa una caída más profunda.
La inversión privada, por su parte, también confirma una trayectoria de debilidad, con una contracción de 4.01%. Es una baja que solo ha sido superada en años marcados por recesión o fuerte incertidumbre, como 1995, 2001, 2002, 2009, 2013 y 2020.







