La minera canadiense Sherritt anunció que suspenderá operaciones en Cuba por falta de combustible, lo cual muestra la gravedad de la escasez de combustible y cortes de energía en la isla.
La minera canadiense Sherritt International anunció este martes que suspenderá sus operaciones en Cuba a partir de la próxima semana por la falta de combustible.
La agencia AFP informó que la empresa indicó que planea poner en pausa la planta de procesamiento y pausar la producción en la mina de níquel y cobalto de Moa, uno de los proyectos industriales más grandes de Cuba y una importante fuente de ingresos para el gobierno de La Habana.
Las autoridades han notificado que no se cumplirán las entregas de combustible previstas para mantener las operaciones, y no existe una fecha definida para restablecer el suministro.
Estas operaciones son clave para la extracción de níquel y cobalto, metales estratégicos para la producción de baterías y aleaciones en el mercado internacional, y su suspensión representa un golpe para la economía cubana, altamente dependiente de este sector.
Crisis energética estructural en Cuba
Cuba enfrenta desde hace meses una grave crisis energética derivada de la escasez de combustible y la caída de los suministros de petróleo, que ha llevado a racionamientos severos, apagones prolongados y afectaciones en sectores productivos y de servicios.
La crisis se ha intensificado tras una reducción de los envíos de petróleo desde aliados históricos como Venezuela y el bloqueo estadounidense al combustible destinado a la isla.
Diversos medios internacionales han documentado que esta falta de suministro ha provocado apagones que afectan a la mayoría del país, con déficit de generación eléctrica y una infraestructura energética deteriorada por años de falta de inversión y mantenimiento.
La escasez de combustible no solo ha golpeado a la industria minera, sino también al transporte, la aviación y los servicios básicos, obligando a aerolíneas internacionales a suspender vuelos y a las autoridades a racionar estrictamente la energía en hospitales y otros sectores críticos.
Impacto en la economía y el sector productivo
La suspensión de Sherritt se suma a otras señales de paralización económica en la isla, donde la falta de combustible limita la operación de industrias clave y aumenta las presiones sobre una economía ya debilitada por años de restricciones financieras, escasez de divisas y sanciones.
La situación ha obligado al gobierno a implementar medidas de contingencia que han dejado servicios públicos en mínimos y han convertido al déficit energético en uno de los problemas más urgentes del país.








