Los costos laborales y menor producción presionan al empleo de la manufactura, en 2025, cayó 2.58% anual y acumuló 34 meses a la baja; transporte registra su mayor retroceso desde 2009.
El empleo en el sector manufacturero mantiene una tendencia negativa, en 2025, el indicador de personal ocupado registró una contracción anual de 2.58%, con lo que acumuló 34 meses consecutivos de retrocesos, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con la Encuesta Mensual de las Industrias Manufactureras (EMIM) correspondiente a diciembre del 2025, muestra que en 2025 en el tercer año consecutivo de contracción y en la mayor disminución desde 2020. Este desempeño sugiere que los aranceles impuestos por Estados Unidos no son el único factor detrás de la pérdida de empleos en la industria manufacturera.
Analistas señalan que el incremento en los costos laborales y la cautela de las empresas ante el deterioro de las expectativas económicas también han influido en la reducción de plazas. La combinación de menor dinamismo productivo y prudencia en la inversión ha limitado la generación de nuevos empleos en el sector.
Equipo de transporte, el más afectado
A nivel subsector, la caída más profunda en 2025 se observó en la fabricación de equipo de transporte, con un retroceso anual de 7.19%. Se trata del segundo año consecutivo a la baja y de la mayor contracción registrada desde 2009.
Este subsector, clave para la industria automotriz y las exportaciones manufactureras, representó en diciembre el 17.76% del personal ocupado total, por debajo del 18.44% reportado un año antes. La disminución está asociada a una menor producción derivada de la imposición de aranceles en Estados Unidos, lo que ha afectado la demanda y los niveles de ensamblaje.
También se registraron retrocesos relevantes en la fabricación de insumos textiles y acabado de textiles, con una caída anual de 4.95%; en el curtido y acabado de cuero y piel, así como en la fabricación de productos de cuero y materiales sucedáneos, con una baja de 3.67%; y en la fabricación de prendas de vestir, que disminuyó 3.43%. Estas ramas, intensivas en mano de obra, resienten con mayor rapidez la desaceleración económica.
Los segmentos que avanzan
Pese al panorama general adverso, algunos subsectores lograron crecimiento en su nivel de empleo durante 2025. La fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón aumentó 5.35%, mientras que la industria de bebidas y del tabaco creció 2.83%.
Asimismo, la fabricación de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos registró un avance de 2.17%, seguida por la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica con 1.42%. También mostraron incrementos la fabricación de productos a base de minerales no metálicos (0.85%), la industria alimentaria (0.21%) y la industria química (0.05%).
Destaca particularmente el desempeño del subsector de equipo de computación, impulsado por el dinamismo de las exportaciones hacia Estados Unidos. Estos productos enfrentan aranceles bajos, lo que ha favorecido su competitividad y contribuido al crecimiento de las exportaciones totales del país.
Un ajuste más amplio
Si bien los aranceles estadounidenses han impactado con fuerza a la industria del transporte, la caída del empleo manufacturero responde a un conjunto más amplio de factores estructurales y coyunturales. El aumento de costos, la incertidumbre económica y la moderación en el gasto empresarial han configurado un entorno menos favorable para la contratación.
El comportamiento desigual entre subsectores confirma que el impacto no es homogéneo: mientras las industrias vinculadas a exportaciones tecnológicas muestran resiliencia, otras ramas tradicionales enfrentan ajustes prolongados.
Con tres años consecutivos de contracción y más de 30 meses de retrocesos continuos, el mercado laboral manufacturero atraviesa uno de sus periodos más complejos desde la pandemia.











