Pemex asegura que con la combinación de ahorro de energía y diversificación tecnológica para disminuir su consumo y avanzar en la transición energética sin comprometer la seguridad energética.
Petróleos Mexicanos (Pemex) busca reducir de manera acumulada cerca de 6.1% su consumo energético hacia 2030, como eje central de su estrategia de transición energética, apoyándose en una mayor eficiencia operativa y en la diversificación de su portafolio energético mediante la incorporación de energías limpias y esquemas de cogeneración.
Al cierre de 2025, la empresa productiva del Estado reportó un consumo energético superior a los 500 petajoules (PJ), un volumen que da cuenta tanto de la magnitud de sus operaciones como del margen existente para mejorar su desempeño energético.
Frente a este escenario, Pemex ha priorizado acciones de corto plazo orientadas a optimizar procesos, recuperar gas de antorcha, gestionar de forma integral la energía y el agua, y aprovechar calor residual a través de esquemas de cogeneración eficiente.
A través de un comunicado de prensa, la petrolera informó que este conjunto de medidas permitiría alcanzar una reducción acumulada cercana al 6.1% en el consumo energético total hacia el final de la década, sin comprometer la continuidad operativa ni la seguridad energética del país.
Apuestan por diversificación
En paralelo, Pemex impulsa la diversificación de su portafolio energético como un segundo pilar de su estrategia. En el mediano plazo, la empresa prevé incorporar fuentes de energía limpia como la solar y la eólica, así como fortalecer esquemas de cogeneración eficiente en sus instalaciones industriales. A ello se suma el desarrollo de proyectos de bioenergía, que incluyen etanol, diésel renovable, combustibles sostenibles de aviación y gas natural renovable.
Estas iniciativas buscan reducir la intensidad energética de las operaciones de Pemex y, al mismo tiempo, disminuir su dependencia de combustibles fósiles para el consumo interno de energía, fortaleciendo la resiliencia operativa de la empresa.
La estrategia contempla también beneficios ambientales asociados. Pemex estima que las acciones de eficiencia y diversificación energética permitirán reducir hasta 1.8 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MMtCO₂e) al año, una cifra comparable con retirar más de 500 mil vehículos de circulación o con la captura anual de carbono de alrededor de 80 millones de árboles.
Van por electromovilidad, a largo plazo
En el largo plazo, la petrolera avanza en la evaluación e incorporación de tecnologías como la electromovilidad, el hidrógeno azul y verde, y la captura y almacenamiento de carbono, con el objetivo de sentar las bases de una transición energética gradual y alineada con los compromisos climáticos del país.
La reducción del consumo energético y la diversificación del portafolio se inscriben en el Plan Estratégico 2025–2035 de Pemex, en un contexto marcado por la necesidad de equilibrar la operación de la empresa con los objetivos de mitigación del cambio climático y la transformación del sistema energético nacional.








