El nearshoring en México atraviesa una nueva etapa marcada por el protagonismo de la industria tecnológica, que ha reconfigurado los flujos de inversión y comercio exterior con Estados Unidos.
El nearshoring en México ha sido impulsado principalmente por la industria tecnológica, de acuerdo con un análisis del Banco de México (Banxico), que identifica a este sector como uno de los principales beneficiarios del proceso de relocalización productiva desde Asia hacia América del Norte.
Banxico señala que la capacidad instalada, la cercanía logística y los menores tiempos de entrega consolidaron a México como un proveedor competitivo frente a Asia, particularmente para atender la demanda del mercado estadounidense.
Relocalización desde Asia
El análisis del banco central destaca que el nearshoring favoreció la relocalización de líneas de ensamblaje de alto valor tecnológico, apoyada por la certidumbre comercial y las ventajas arancelarias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
A este entorno se sumó la mayor demanda de Estados Unidos por equipos para trabajo híbrido, centros de datos y servicios digitales, lo que fortaleció el posicionamiento de México dentro de las cadenas de suministro tecnológicas.
Exportaciones tecnológicas crecen a doble dígito
Las cifras comerciales reflejan este cambio estructural. Las ventas de equipo de cómputo mexicano hacia Estados Unidos crecieron 84% al cierre de octubre, mostrando una expansión acelerada del sector, en contraste con la desaceleración observada en otras industrias tradicionales.
Datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos indican que, al cierre de octubre de 2025, las importaciones estadounidenses desde México del capítulo 84, que incluye reactores nucleares, calderas, máquinas y aparatos mecánicos, sumaron 35,821.41 millones de dólares, lo que representó un crecimiento anual de 43.47%.
Este desempeño posicionó al equipo de cómputo y aparatos mecánicos como uno de los principales bienes de exportación mexicanos hacia el mercado estadounidense.
De acuerdo con el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), este cambio refleja el avance del nearshoring y el crecimiento de la manufactura electrónica en México, contrario al deterioro de la industria automotriz, que enfrenta un entorno comercial más restrictivo y una pérdida de protagonismo en el comercio exterior.
Inversión tecnológica gana protagonismo
De acuerdo con un análisis de BBVA Research, la inversión extranjera directa vinculada al nearshoring también muestra una clara orientación hacia la industria tecnológica, con proyectos en servicios en la nube, centros de datos y polos de ingeniería de software.
Estas inversiones se han multiplicado en los corredores tecnológicos, particularmente en torno a Guadalajara y Monterrey, fortaleciendo el ecosistema de manufactura y servicios digitales.
En este contexto, el corredor central, integrado por Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes, se consolida como un cinturón manufacturero de alta tecnología, alineado con la nueva dinámica del nearshoring.
Cambio histórico en la canasta exportadora
Las cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos también muestran un cambio histórico: por primera vez desde 2014, los automóviles dejaron de ser el principal producto exportado por México a Estados Unidos.
En su lugar, las computadoras y aparatos mecánicos tomaron el liderazgo, duplicando su participación hasta representar 25.9% del total de exportaciones mexicanas hacia ese mercado.





