Entre enero y marzo se definirán ocho licitaciones del sistema ferroviario por más de 74 mil millones de pesos, lo que implicará la puesta en marcha de nuevos trenes de pasajeros en el país.
En los próximos meses se definirán los ganadores de ocho licitaciones ferroviarias por un monto superior a 74 mil millones de pesos, un proceso clave para conocer si los proyectos de trenes comprometidos para este año avanzarán conforme a los plazos anunciados.
Los fallos se darán a conocer entre enero y marzo, como parte de los avances previstos en el Plan Ferroviario para 2026.
Estas licitaciones abarcan proyectos estratégicos que van desde la construcción de estaciones hasta la instalación de sistemas de señalización a lo largo de más de 700 kilómetros de vías, elementos fundamentales para la operación segura y eficiente de los nuevos servicios ferroviarios.
De manera paralela, en los próximos meses también se prevé la inauguración de dos obras ferroviarias emblemáticas que se iniciaron en administraciones anteriores: la conclusión del Tren Interurbano México-Toluca “El Insurgente” y la conexión Lechería-Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), proyectos largamente esperados que buscan fortalecer la movilidad metropolitana y que además muestran un avance en la estrategia de recuperación y fortalecimiento del sistema ferroviario a nivel nacional.
Avances registrados en 2025
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), durante 2025 el plan ferroviario de la actual administración reportó avances relevantes. En ese año inició la construcción de nuevas rutas de trenes de pasajeros, entre ellas México-Querétaro y México-Pachuca, así como los tramos Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo, estos últimos desarrollados en colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Asimismo, comenzaron las pruebas preoperativas del tramo Lechería-AIFA, obra a cargo de la Sedena, con una longitud de 23.7 kilómetros y una capacidad estimada para atender a 82 mil pasajeros diarios. En el caso del Tren Insurgente, ya se realizan pruebas dinámicas y estáticas en su última etapa, lo que acerca su entrada en operación.
La apuesta por el sistema ferroviario
La magnitud del proyecto ferroviario queda reflejada en las estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que señala que para este año se contempla la expansión y modernización de la movilidad nacional mediante la construcción de una red ferroviaria de más de 3,000 kilómetros para pasajeros y carga, con una inversión estimada de 1.3 billones de pesos.
En este contexto, para 2026 la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) contará con un presupuesto de 92 mil 524.6 millones de pesos, equivalente a cerca del 60% del presupuesto total de la SICT, lo que subraya la prioridad que el gobierno federal otorga al desarrollo ferroviario.
A estos recursos se suman los proyectos operados por la Secretaría de la Defensa Nacional, que también juega un papel central en el desarrollo de infraestructura ferroviaria. Para este año, al Tren Maya se le asignarán 30 mil millones de pesos, mientras que el Tren Interurbano México-Toluca recibirá 7.4 mil millones de pesos, y la conexión AIFA-Lechería contará con 600 millones de pesos.
Proyecciones hacia 2027
Según la ARTF, para 2027 estará lista más de la mitad de los 3,000 kilómetros de trenes de pasajeros proyectados para el norte del país, lo que permitiría que estos servicios comiencen a operar al año siguiente.
Actualmente, la agencia se encuentra en la Fase 1 de cuatro con la construcción de los trenes Ciudad de México-Pachuca, Ciudad de México-Querétaro, Saltillo-Nuevo Laredo y Querétaro-Irapuato. Esta primera fase contempla 786 kilómetros de infraestructura ferroviaria.
En términos de demanda, se estima que la ruta Ciudad de México-Pachuca podría movilizar a más de 100 mil personas diarias, mientras que el tramo Ciudad de México-Querétaro atendería a 18 mil pasajeros al día. Por su parte, el Saltillo-Nuevo Laredo transportaría alrededor de 7.5 millones de pasajeros al año, y el Querétaro-Irapuato movería cerca de 4 millones de usuarios anuales.





